Escucha a las piedras, incluso ellas tienen su grano de sabiduría. ¿Cuánta sabiduría tienes tú en cambio? Es un bien bastante escaso en los humanos, la única certeza que tienen es que van a morir.
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jueves, 20 de marzo de 2014

La figura del líder

La semana pasada estuve hablando con un amigo que había vuelto de un largo viaje y en el transcurso de la conversación empezamos a hablar sobre Lost. Este año se cumplirá el décimo aniversario de su estreno y me parece que es el momento de romper una de las múltiples lanzas a favor que tiene esta serie. Nuestro tema de conversación derivó a la figura del líder, figura que ahora es el foco central de la trama de The Walking Dead.

En Lost se nos presentaban diversos tipos de líderes que iban rotando a medida que evolucionaba la trama como Jack, John, Sawyer, Sayid, Desmond, Ben y un largo etcétera que nos estuvo entreteniendo durante las seis temporadas que duró la serie. En The Walking Dead se centra bastante en Rick pero también hay otros que en momentos puntuales lideran el grupo. A parte de hablar de todos estos personajes y de recordar buena parte de detalles que teníamos oxidados distinguimos dos clases de líderes, aunque suponemos que hay muchos más y que esa primera conversación es sólo el principio de un año entero hablando sobre Lost.

Distinguimos de los líderes que hacían lo correcto aunque no les gustase de los líderes que pretendían abarcar todos los ámbitos del grupo. Personajes como Desmond y Sawyer eran de estos primeros líderes, el segundo grupo lo formaban ejemplos como Jack y Ben. Los primeros parecían en algunos momentos personas despreciables pero se les seguía en la mayor parte de las veces, al fin y al cabo Desmond es la llave que cierra todo el viaje de Lost, y los segundos aunque perduraban más tiempo eran muy egocéntricos y se notaba más fácilmente sus debilidades como líderes. Por ejemplo Jack casi nunca usaba el cerebro e iba directo y lanzado a los problemas fracasando muchas veces antes de superarlos y Ben engañaba y atacaba cada vez que veía peligrar su posición en el grupo.

Al final deducimos que un buen líder es respetuoso con los demás y hace que los demás sean respetuosos con el resto, alguien al que no le importa como le vean desde el grupo siempre y cuando haga lo correcto por el grupo, una persona que respeta unos límites y hace que el resto respete esos límites. Pero ya iremos hablando más sobre Lost durante este año.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Las cosas buenas

Estoy reflexionando con la almohada y ambos concretamos que si no escribo esto ahora no tendrá ningún valor luego. Reflexionando en frío.

He tenido mi primera alegría como director de teatro. Llevaba algún tiempo, a título personal, esperando ver una muestra de lo que he presenciado hoy. De lo que he tenido el orgullo de presenciar. Repito, pensando en frío.

1º: E indiscutible, la actuación.

2º: Y no por ello menos importante, la sensación real de piña, de unidad, de grupo.

Esas ganas de crecer como personas y actores. De crecer juntos. Pensando en frío es una gran ayuda el que se hayan cruzado nuestros pasos. Me sirve tanto, a título personal, para mejorar...

Gracias a tod@s los que habéis hecho hoy el casting. GRACIAS.


PD: Lo que siempre me da miedo son las cosas de dentro.

viernes, 14 de junio de 2013

Llamada a los teclados

Esto solamente tendrá gracia si las personas a las que va dirigido no se enteran de su existencia hasta el final de los exámenes y los maravillará por todos los elementos escritos aquí.

http://elojotrasdelacamara.blogspot.com.es/
http://lalentedesofocles.blogspot.com.es/

Vamos a darle movimiento a esto de los blogs que la mayor parte de los que sigo no tienen comentarios a pesar de ser bastante interesantes. Lo que os propongo no es un reto sino un impulso para no dejar abandonados vuestros cuadernos de bitácora. Cada uno sin dejar de ser leal al estilo que tiene su blog escribirá un post de temas interesantes, ("mirad que largo es el campo" Oliver Atom) de forma que aunque cuando lean esto lejos de Pamplona sientan ganas de aceptar el pacto habiendo comprobado mi desparpajo para con este tema.

Entonces las reglas del juego consisten en no dejar silente este medio más de dos semanas. Eso nos da tiempo a elegir tema, escribir, sentirnos bien, ver una película, ver una temporada en un día (mi caso) y gracias a los comentarios, debates y la cantidad de veces que escribamos "Yo he venido aquí a hablar de mi libro" gente que nunca ha entrado a estos lugares los visita, igual se acomoda en una esquina y quién sabe quizá comienzan ellos un blog. Así que imaginaos el día 26, 27 o quizá el 30 cuando en vuestro TL de twitter os aparezca el tuit que contenga el enlace de esta página la cara que pondréis.

Me expongo a que pilléis esto antes de esos días, pero sin riesgo no hay recompensa. ¡Qué demonios! Hice un pentakill con Amumu.

PD: Ey, tú, la de la caperuza roja, la que escribe de profecías y habla tanto de los aprobados por honor cuya vida da para escribir un libro. Sí, tú. Crees que tienes todo controlado, pero ambos sabemos que hablas cuando te conviene y estás en mejor posición que tu interlocutor. Por mí puedes seguir pensando que la gente es tonta comparada contigo, ya lloverá sobre Castamere.

viernes, 19 de octubre de 2012

Lo que sigue sin decirse en las universidades

Últimamente le he dado vueltas a varias cosas, debe ser que Dostoievski sirve para abrir la mente y que las ideas vuelen. "Tenacidad, trabajar para lo que quieras ser". Estos días, debe ser que hablar con amigos me alegra el alma, he pensado porque semana tras semana me parece que las películas que salen en cartelera, salvo excepciones, son muy parecidas. Después de darle muchas vueltas, creo haber llegado a una respuesta viable. "Las universidades ahogan a muy pocas universidades". El cine que antes se aprendía precisamente en una sala de cine o en un set de rodaje se aprende ahora en una clase sin perchas y sin enchufes. ¿Alguna vez han estado en un set de rodaje? Hasta en exteriores hay enchufes, y si no hay se hacen. Nos empeñamos en analizar las películas pensarlas, así algunas nos resultan un muermo, cuando muchas veces lo que hay que hacer es sentirlas, vivirlas. ¿Os suena esto? Es una idea del final de "El gran dictador" de 1940, con un par.
La vida es la materia prima de todo cineasta. Para que nuestras producciones sean buenas tenemos que saber, aprender, equivocarnos, equivocarnos mucho, querer, vivir. Y echar la mente hacía atrás para ver cuáles fueron las impresiones y sensaciones que nos dejaron los actos realizados. Recordemos el último año.
Escribí esto, evidentemente aún no había empezado a dar clases de C. Escrita. ¿Empezar por 1 de septiembre? Por favor, que novato. Bueno, es que era un novato. Ahora soy un novato de 2º y seré un novato de 3º y 4º si todo va bien. A las ilusiones de los primeros compases se me unió la ilusión de volver a trabajar con un amigo en una productora. ¡Nuestra propia productora! ¿Os lo podéis imaginar?
Luego vino el trabajo de Melancholia. ¡Cuántas veces os habré aburrido con eso! Creo que tanto como con Tarkovski, pero ya llegaremos. Conocí a mi asesor, Pablo Echart que es sin duda una gran persona y aporta mucho. Al menos a mí. También conocí a much@s otros y otras grandes personas, no voy a poner nombres por miedo a dejarme alguno y a no recordar 300. Y todos esos matices, cambios, recovecos que me quedan por descubriros. Para esto que conteste Edward Bloom por mí. Otros grandes descubrimientos fueron: uno que va de negro y con alzacuellos, Eduardo Terrasa,  profesor de Antropología. El otro es José Luis González, aquí lo encontraréis como profesor asociado, imparte clases prácticas de C. Escrita. Este último fue el que me enganchó a Tarkovski con una simple frase: "Tienes que verlo, te gustará". Y claro, le hago caso, porque considero que él sabrá muchísimo más que yo, porque me ayuda, porque me mejora, me hace mejor.
El tiempo pasa y no nos damos cuenta de todos los buenos momentos que pasamos. Ice Age, salí en otro montón de proyectos haciendo brevísimas aportaciones, pero es que no podía decir que no a gente que me lo pide cómo me lo pedían ellos, Night Terrors, o la práctica final de Escrita. De nuevo, gran trabajo Edu Cia. ¿Le gustó el suyo, Guillermo Sainz? El tiempo pasa, y pasa siempre más deprisa de lo que queremos, a pesar de que siempre pasa a la misma velocidad.
Vuela y ya es casi primavera y todos tienen problemas mientras yo me mato a trabajar en mil proyectos. Me unen a Velum, porque, Clara Frago... Clara, tú me uniste a Velum, muchas gracias. ¿Te lo he dicho alguna vez? Soy tan distraído. Mea culpa, intento solucionarlo a medida que me doy cuenta. Y llega primavera y parece que todo se quiere ir al traste a la vez. Afortunadamente cuento con amigos que me echan de sus problemas diciéndome que me merezco algo más. ¿Cómo voy a poder alejarme cuando más necesitas a alguien si, además, me dices eso? Bueno, si me amenazas y obligas lo haré. Pero yo ante la inmensidad de la vida soy un Antoine Doinel con barba. Y claro, veo Begginers, me emocionó, mezclo realidad con ficción y aprovecho la noche de mi cumpleaños para grabar, montar y colgar este vídeo. Como no, antes les dije la idea a Pablo Echart y Eduardo Terrasa que no sólo me ayudaron a mejorarla, además me animaron a seguir ese impulso, arrebato y grabarla. ¡Menudo día! Sin contar que desde ese momento la duda ha entrado en la productora, falta de recursos, y en toda mi vida pues se amolda la idea de que todo puede salir del revés.
 Ante el abismo montamos en nada un corto y lo rodamos una semana después de hacer el vídeo anterior. A las personas que me dicen de verlo, les prometo, prometo, prometo, que cuando me lo envíen del Alternatif os lo paso de alguna forma. Os dejo unas fotos, cuanto menos sugerentes.



Fracaso absoluto, todo sale mal. En todos los campos posibles. Después de 9 meses de trabajo y muchos malabares, y a gran pesar de mi alma, tenemos que congelar Melancholia. Mandar un gran proyecto al congelador y no sabes cuando va a volver, o si volverá. Comenzamos a quitar, cambiar muchas cosas de él. Yo al final me doy cuenta de que el error fue ese, ir de 0 a 100. Me separó de la productora, porque no creo que mi amigo y yo tengamos la misma percepción, ni parecida, porque no la tenemos. Hablamos, y los dos preferimos ser amigos antes que sólo compañeros de un trabajo al que ninguno de los dos le gusta. Es todo en plan que el cine es vida, y si no nos lo pasamos, tan bien como en las fotos de arriba, no nos gusta la vida. Todo va bien entre nosotros, seguimos siendo amigos, nos ayudamos, preocupamos, apoyamos y además trabajamos juntos en un programa de radio los domingos por la tarde. Es más, sabemos que juntos podemos hacer buenos trabajos como el de arriba y tan bien muy malos. Todo se basa en el esfuerzo y cuanto amemos la idea. 
Y aquí era a donde quería llegar yo. A la amistad. Esa que se mantiene leal a pesar de los errores y fallos de cada uno, que vamos y nos contamos los problemas, lo que nos pasa. Esa amistad que se parece tanto a los Stark. Mezcla de admiración y respeto junto a saber los errores del otro y que encima te gusten. El seguimiento al trabajo de todos los que puedo, menudas panzadas me meto leyendo en Tumbrl. Pero es lo que hay, sois el futuro y si ahora no os intento entender, ¿cómo voy a querer hacerlo luego? 
Hace un par de días mi amigo, me pidió un favor. Así lo dijo, un favor. Joder, claro que te hago un favor, dime cuál es, así le dije. Tampoco era algo tan, tan exigente, era echar una mano, dedicarle tiempo. Es lo que se hace con los amigos, se les dedica tiempo. Cuando aún no he terminado de echarle una mano, porque echar una mano a veces es un simple comentario en Tuenti o pegar algunos carteles por la ciudad, va y me manda un cartel, lo tenéis abajo. Sencillo, simple, tan fácil que se hace en 5 minutos, sin pedirlo me hace una sorpresa, un regalo. Todo regalo requiere un sacrificio, aunque sean 5 minutos. Pero ahí reside la esencia de la amistad. En que a pesar de las tormentas, de los momentos de bajón, tienes a gente que sigue ahí, que te llama para pedirte un favor, que hace ese favor. Para ser buenos amigos tenemos que saberNOS, aprenderNOS, equivocarNOS, equivocarNOS MUCHO, quererNOS, perdonarNOS, vivirNOS.  



Esto no se dice en las universidades. Hay que salir y buscarlo, como el corto. Compartimos las dudas, alegrías, miedos, bajones, los buenos libros. Porque esto es una búsqueda, una búsqueda por ser mejor, las búsquedas reales son torpes, patosas, complejas...como la vida. Las cosas malas, las cosas malas de toda búsqueda se olvidan. Nos quedamos con los buenos momentos, con las motivaciones intrínsecas, los arrebatos que nos llevan a trabajar toda una noche, con la pasión del cine, las cosas buenas, las risas. Que nos quiten lo bailao, si se atreven.
 Lo que sigue sin decirse en las universidades es que el cine es vida. "Que con un mal guión no hay dios que haga una buena película". Que nuestras vidas son buenos guiones y que nosotros tenemos que hacer que sean buenas películas. Entonces buscamos, aprendemos, nos equivocamos, nos equivocamos mucho, nos queremos, nos perdonamos. En fin, vivimos, vivimos sin miedo a los malos momentos que sabemos que están. Porque lo que sigue sin decirse en las universidades es "que tanto el éxito como el fracaso tienen los mismos componentes" que lo bueno y lo malo es algo pasajero, algo que cambia, que se sale de ello. Que en el éxito están todos y en el fracaso sólo permanecen los amigos de verdad. Los que buscan, los que se sacrifican, los que se esfuerzan. Pienso en toda una vida de amistad y la eternidad se me hace enana.


El oficio de la vida
Los oficios del cine



El esfuerzo merece la pena. Siempre. ¿Cuál será la próxima parada que compartiremos?

lunes, 15 de octubre de 2012

Mi verso

Prosigue el drama y no sé la voz de mi verso,
me pierdo, se escabullen las palabras y pistas;
busco en vano, anhelo el momento perfecto
y no encuentro ni vocablo, ni escena, ni rima.
Ya concluyó el primer acto y de momento
me hallo mudo y la crítrica me abomina;
leo por necesidad al otro,
hablo para confirmarlo.

Sigo, aún, sin frase de telón,
desorientado, sin megáfono de mi pensamiento
avanzo sin gana, sin ínfula,
sin expresión, ni seria, ni bufa,
sin gracia, amor, ni vida.

Entonces miro mi vacío y sufrimiento,
abominable, odioso, destestable escarceo.
Cuidades de excrementables necios,
cuadrillas de amigos desleales;
el tiempo no pasa, sólo nosotros, nuestra escena.

Pero mi palabra puede cambiar el mundo
y no me sale Tío Walt.
Si en lugar de buscar pienso y siento.
Estoy vivo, existimos, somos bárbaros.
Me detengo en tu puerta, en tu entrada, en tu casa
y lo digo todo con nada;
tu felicidad, tu amor, ese es mi verso.

jueves, 7 de junio de 2012

La mesa de los locos soñadores

Hoy algo me ronda por la mente y me impide cumplir mis obligaciones. Creo que el S. XXI está empezando a tomar la forma del siglo de la falsedad. Ya no nos enamoramos sino que sufrimos atracciones hormonales, llamamos a los errores experiencia, ya no nos comunicamos sino que nos tuiteamos, ya no hay perdón sino una prorroga pasional, las manos ya no tocan otras manos y en lugar de enfrentarnos a nuestros problemas rehuimos a eso para criticar a otras personas. Y oigan, eso no me parece.
Creo en el esfuerzo. Pero en el esfuerzo de verdad y no en el esfuerzo de última hora por cumplir y quedar bien. También creo que si no te esfuerzas, si no haces algo, aunque ese algo sea cometer un error, sólo puedes esperar a tener suerte. Mirando a la calle no veo eso, no veo que el esfuerzo sea recompensado, al contrario, veo demasiados desconsolados. Ahora pienso en concreto, sueños, personas, proyectos, ilusiones y gente que intenta mermarlas. Porque da igual tu posición, cuando te lanzas a la búsqueda de ese algo siempre hay personas que intentan destruirte. ¿Por qué? Porque ellos no tienen el valor suficiente para hacer lo que tú haces, porque viven esperando golpes de suerte. Porque la autocrítica no tiene cabida en este país. Apenas hay gente que lo haga.
Estoy recordando conversaciones de personas que me criticaban algún comportamiento o objetivo al que costaba llegar y simplemente ell@s habían hecho todo lo que podían y todo lo habían hecho bien. Existe esa gente. Y ahí te quedas tú con cara de ñandú sabiendo que siempre se puede hacer algo más y algo mejor, que siempre cometes pequeños errores y lo que haces es que tus aciertos se vean más que tus errores. Y te toca tragar otra tempestuosa crítica que muchas veces no solo no mereces sino que se la debería dar a sí mismo la otra persona.
Pienso en esas personas que no sólo tienen proyectos, sino que los intentan llevar a cabo. Muchas veces apenas les conozco, pero les sigo desde la oscuridad que me proporciona sentarme en la mesa más alejada del bar. Estás ahí cuando eres necesario y no como muchas otras personas que solo están ahí cuando las cosas van bien. ¿A cuántas personas has ido abandonando a lo largo de un año? Esas personas lo hacen para sentirse cómodas. ¿Pero cómodas en qué, en la falsedad?
Yo me emociono cada vez que alguien se acerca y me dice que ha visto algún vídeo, me sigue por la radio, ha leído cualquier cosa escrita por mi puño. Me alegro, y me alegro sean las 12 como las 02. Me alegro aunque esa semana haya dormido una mierda. Y por eso no me gustan esas personas cercanas que muchas veces impiden a otras personas que te digan algo. Forman como camaradas de emociones y sentimientos que tú has causado en otras personas pero que nunca vas a poder saber porque, sencillamente, a otras personas les parece que no te mereces, que en realidad no eres mejor que ellos aunque ellos se pasen más tiempo de fiesta en fiesta que trabajando. Porque hoy en día hasta conseguir una sala para ensayar conlleva hacer gestiones.
Muchas veces no se reconoce tu trabajo, pasa más a menudo en la realización, porque el hecho de estar detrás, dirigir a una orquesta de personas se diluye con lo que se ve. O porque en lugar de poner quien ha sido el encargado de la fotografía te ponen como colaboración. Colaboración, muy bien, pero, ¿en qué? Igual es justo lo que sobresale.
Me apena saber que siempre habrá ese tipo de gente, gente del mínimo esfuerzo, del vamos a preparar esto para mañana te llamo pero no sólo no tengo nada preparado sino que espero que me lo prepares tú. Y también me alegra saber que siempre hay personas que siguen de cerca tus progresos por pequeños que estos sean, que hacen un poco como tú, escondidos en la oscuridad de la última mesa te observan entre bocanada y bocanada a la pipa. Al final te acabas rodeando de esas personas y acabas haciendo cosas con esas personas y en cuánto al resto, pues terminan siendo tu Rufus Wilmot.

PD: Siento expresarme tan mal.

jueves, 3 de mayo de 2012

Esto no era lo esperado

-Estudio comunicación y no sé comunicarme.
-Yo estudio telecomunicación y no sé telecomunicarme (hace un gesto con el móvil).

Sé que ahora debería hacer la crítica de "Los Vengadores", o estudiar, pero va a ser que no. Voy a hablar sobre la comunicación. Hace una semana realicé una presentación (entre la forma había algo de profundidad) sobre la comunicación llegando a la conclusión de que perdemos datos y estos datos son los que hacen que no solo no conozcamos la verdad si no que, además nos hacen incidir en error (grosso modo era esa la conclusión).
El caso es que hoy he podido quedar para hablar con @_Ender (muchas gracias @MoonsMe) tranquilamente. Es una de las mejores cosas que puedo hacer. Él no intenta impresionarme (ya me impresiona por si solo, nos consideramos hermanos) y escuchamos los problemas de cada uno y nuestros planes de futuro. El caso es que puedo hablar sin miedo a que no me entienda o a que me trate como el genio que ni soy ni quiero ser.
Le he contado que yo mismo había caído en lo que mi trabajo pretendía evitar, de ahí ese diálogo inicial. Me ha convencido de que tengo que ver "Intocable" y sin que me den ganas de darle una ostia como a otros que intentaban impresionar. Me ha convencido justo con lo que yo más dudaba que no habría de gustarme (veré esa peli) y lo ha hecho de forma natural. Y eso se puede hacer sin necesidad de conocer a la otra persona. Tanto él como yo lo hemos hecho anteriormente. Sin duda es por nuestra parecida, me niego a creer que en dos personas sea idéntica, forma de ver la vida. Creemos en esa parte nietzschana en la que hay que vivir cada momento sin arrepentirse. El caso es que estaba algo perdido, posiblemente desarraigado y altamente impulsivo. Pero la conversación me ha devuelto a mi cauce.
Y es lo que siempre digo, las personas necesitan hablar en el mismo nivel, esto es bastante difícil con las máscaras, mentiras y aceptaciones que durante siglos han moldeado de alguna manera nuestro aprendizaje comunicativo y nuestra forma de integrarnos en el grupo. Creo que en esta conversación no he perdido apenas información, nos mostrábamos tal cual somos, sin poder obviar nada. Mi mente, no sé la tuya Tom, andaba por un agradable caminito, parecía de algodón, no iba ni acelerada ni a trompicones. Joder, eso es genial. Ese es el ideal. Debería poder hablar así con más personas, pero para eso se necesita un ambiente de intimidad.
Ver un poquito antes de meteros en la conversación como va el tema, no seáis tan zoquetes, como yo, de meteros en mitad de una declaración de amor (las declaraciones también se pueden hacer a las puertas de ruinosos Kebabs).
Y no sé que más deciros, ya está lo de siempre; muerte al existencialismo, viva Nietzsche, vivir de forma veraz, fuera máscaras, bla, bla, bla, bla. Enserio hablar sin complejos, intentarlo, es mucho mejor así.

domingo, 25 de marzo de 2012

Confidencias de Andréi Tarkovski y Akira Kurosawa

Contaba Akira Kurosawa, aquel genial director de cine nipón, su relación con otro genio del 7º arte como fue, es y será, Andréi Tarkovski:
"Me gustan todas las películas de Tarkovski. Para mí, es el director que mejor ha rodado escenas con agua, en albercas, charcos, etc. Sus obras son muy complejas, pero me parece un director extraordinario. Las películas de Tarkovski son diferentes a todas las demás. Su padre era un importante poeta y él heredó el talento de los poetas. [...] Tarkovski era un hombre muy simpático y agradable, con quien siempre tuve una relación muy buena. Él fue para mí... como un hermano"
En cierta ocasión Tarkovski le confesó una pequeña manía, o capricho que tenía:
"Veo Los siete samuráis* antes de rodar mis películas".
A lo que le contestó Kurosawa:
"¡Qúe agradable coincidencia! Yo hago lo mismo,...antes de rodar las mías tengo que ver Andréi Rublev*".







*Los siete samuráis: Película de Akira Kurosawa de 1954
* Andréi Rublev: Película de Andréi Tarkovski de 1966

lunes, 26 de diciembre de 2011

Un gran problema

Llevo tiempo pensando en lo mismo. Mi forma de pensar es un tanto caótica, salto de nivel en nivel y en ocasiones mi mente destella luz y avanza repentinamente en el pensamiento. Cuando eso ocurre es bastante difícil seguirme, pero soy así, que se le va a hacer.
Al grano, todo empezó hace unas semanas cuando me llegó un correo de un gran amigo al que le tengo mucho aprecio y al que hace tiempo que no veo por culpa de los estudios de ambos. El caso es que me deseaba Feliz Navidad y me contaba que le iba bien, un poco de su familia, etc. Pero lo que me gustó menos fue el tono final. Esperaba seguir en contacto conmigo y no perder la amistad granjeada durante estos últimos años. Ni se me había pasado por la cabeza dejar de considerarlo como amigo, como un buen amigo, incluso un hermano. Creo que él siente lo mismo por nuestra relación de amistad. Y que en cierta medida ese párrafo venía a decir lo que ambos pensamos.
No obstante esto me dejo con el hilo del razonamiento, como solo debía seguirlo reflexioné sobre ello. El gran problema no es que llevamos mucho tiempo sin vernos, sin estar juntos una tarde o ver una película. El gran problema es que tampoco conversamos, cosa que solucionamos no hace mucho, y eso provocaba una sensación de distanciamiento. Cuando hablamos siempre estamos en el mismo nivel, es por eso que somos capaces de dar vueltas a una plaza castellana helándonos de frío sin que eso nos importe mucho, no nos sentimos violentos cuando pensamos ligeramente distinto, y hasta nos dejamos influenciar el uno del otro. Conversando ambos aprendemos y hacemos eso tan bien que la distancia no afecta a nuestra amistad, al contrario la refuerza. Nos enriquecemos y nos conocemos más, tanto a uno mismo como al otro.
Pero no todos tienen la misma dicha, incluso entre las personas que se ven casi a diario. No solo es pasar tiempo con ellos, es hablar, conversar con ellos, las redes sociales nos están permitiendo esto. Hay gente que dice que son frívolas, yo mismo estaba en contra de ellas y apostolaba lo mismo. Ahora no, la frivolidad está en la gente, nunca en el medio, el problema está en no saber conversar. Si hay uno por encima de otro eso se parecerá más a una relación maestro-discípulo que amigos. Si superás esa barrera y conversas bien con el resto, las relaciones mejorarán. Viene muy de la mano con entender que para conocerme a mí debo conocer a los demás.
Quizá esa es la respuesta, que internet no es tan distinto a la vida.