Escucha a las piedras, incluso ellas tienen su grano de sabiduría. ¿Cuánta sabiduría tienes tú en cambio? Es un bien bastante escaso en los humanos, la única certeza que tienen es que van a morir.
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miércoles, 24 de agosto de 2016

Valiente pero con causa

Jóvenes periodistas os aprecio, de verdad.

Os aprecio porque no os merecéis lo que dicen de vosotros los graduandos de otras carreras cuando se refieren a la vuestra como un pinta y colorea. Os aprecio porque sé que al salir os encontráis en tierra hostil en un entorno no ya sólo complicado para llevar una vida sino difícil para entrar. Os apreció porque sé de buena mano que se siente al verte ninguneado constantemente; yo, un gestor de cuentacuentos o dicho de forma profesional, productor; ridiculizados en exceso. Os aprecio porque tenéis que lidiar con eso día a día sin descanso y posiblemente no lo merezcáis.

Sin embargo, así es lo más crudo del crudo invierno. Si acabas de salir de la facultad o lo has hecho hace poco jamás vayas a lo fácil. Te hiciste periodista para contar noticias, las necesarias y las que algunos no quieren que los ciudadanos sepamos. Te hiciste periodista para mejorar la vida de tus conciudadanos. Te hiciste periodista a pesar de que tu trabajo vaya a complicarte la vida. Te hiciste periodista no para pisar a las cucarachas sino para encender la luz y que veamos como escapan a la oscuridad, para reconocerlas. No escojas el camino fácil. Comprendo lo demoledor que es tener prácticas donde trabajas 6 días a la semana más de 10 horas por un salario irrisorio. Aún así os envidio. Os envidio porque como miembro del mismo gremio, el de cuentacuentos, los vuestros la mayoría de las veces son reales en contraposición a los de la ficción cuya mejor meta es que sean verosímiles. Profundizáis en este mundo como los buceadores que encuentran nuevas especies de algas y corales.  Es una acción hermosa per se. Debéis seguir luchando sin pisar el camino fácil.

Tarea ardua, lo sé. Tarea titánica, tarea dramática, desenlace trágico la cantidad de NO que se escuchan cuando rechazan publicar lo que escribes. Tarea atroz la de no tener horarios. Lo es tener que retrasar cenas, quedadas o aniversarios. Pero más difícil es no convertirse, con el paso del tiempo, en las personas, cobardes, que dicen que no. El no absurdo, el no sin sentido, el no del que sólo envida con pareja de reyes. Aquello que impide que este país avance a pesar del gran potencial que tiene. Que las canas os lleguen por vejez en vez de por estas desgracias. 

¿Os preguntaréis por qué tanto aprecio repentino? Bueno, han pasado los Juegos Olímpicos y digamos que esté verano entre Eurocopa, San Fermines y Juegos no habéis estado atinados. Muchos de vuestros titulares en lugar de dar noticia iban a crear conflicto. Parece que hay que meter bulla para vender y todos sabemos que no es así. El griterío es el camino fácil. Como compañero de gremio me he sentido decepcionado por la posibilidad perdida. Algunos, grupos salvajes con patentes de corso no habéis caído en la trampa. Otros lleváis ese mal tránsito que sólo nos llevará al mismo espejo en el que estamos ahora pero con más canas. Ya es sabido por todos los titulares o entrevistas sobre las deportistas españolas tan desafortunados.

Si habéis terminado hace poco la carrera o si os queda poco, sois  privilegiados. Estamos en tiempo de crisis y eso significa en tiempo de cambiar las cosas. A mejor. De una vez. En este país. De sumar y multiplicar en lugar de restar. De pensar en qué puede aportar uno al proyecto en lugar de qué puede aportar el proyecto a  uno. De dar oportunidades a los compañeros que no las han tenido todavía. De luchar contra la injusticia como Quijotes. Porque de eso tratan los trabajos de comunicación. De equilibrar los desmanes de los otros tres poderes, de crear personajes que aún vacíos, rotos y sin esperanza luchan por encima de sus posibilidades. Estoy convencido de qué conoces mejor que yo la trayectoria de mi paisano Fernando Múgica que se fue de Pamplona con una mochila llena de, cámaras, libros y una ciudad en el corazón. Creo que es un buen ejemplo del periodismo que debe imponerse por encima del que hemos visto durante este verano. Aunque ahora duden; las palabras pueden cambiar el mundo. La realidad está formada por palabras, quien domina las palabras domina lo tangible del mundo. Por eso os escribo, porque merece la pena detenerse y analizar la situación. A quienes quieran cambiar la situación les espero en la isla de Mompracem y ya saben lo que dicen de esos isleños; cien de ellos valen por mil.



viernes, 13 de mayo de 2016

¿Quién soy hoy?

"Escribir novelas permite al novelista vivir buena parte de su tiempo instalado en la ficción, seguramente el único lugar soportable, o el que lo es más. Esto quiere decir que le permite vivir en el reino de lo que pudo ser y nunca fue, por eso mismo en el territorio de lo que aún es posible, de lo que siempre estará por cumplirse, de lo que no está aún descartado por haber ya sucedido ni por que se sepa que nunca sucederá". Javier Marías; Siete razones para no escribir novelas y una sola para escribirlas; texto publicado en 19993, incluido en Literatura y fantasma (Alfaguara, 2001; DeBolsillo, 2009)

No suena ningún despertador. Desde que vivo sólo, en todos los aspectos, no necesito de ese artilugio que es capaz de matar. Está científicamente demostrado, os lo prometo, a mí me lo enseñó un técnico de sonido y me propuso un reto que jamás aceptaré. El caso es que no suena ningún despertador, ni ningún móvil. Esa ausencia de tecnología me salva de tener que elegir quién soy ese día, lo cuál no deja de ser una contradicción de nuestros tiempos. Somos la generación más libre de todas hasta la fecha, pero incapaces de ser libres de nosotros mismos. El caso es que cada día no tengo que preguntarme si soy el sabio lacónico de Twitter, el seductor de Tinder, el galán de vida perfecta de Facebook, el experto comunicador de You Tube, el artista de DeviantArt, el mecenas de Kickstarter, el fotógrafo de Instagram... Está de moda ser auténtico, es un tema que denuncia Miguel Barrea en sus periódicas entradas de bitácora, y no entiendo quién es capaz de conocerse tan a fondo cómo para desarrollar su autenticidad.

Al menos yo me siento incapaz de ir saltando entre alter ego a cada cual más fascinante, suficiente tengo con ser quien soy. Prefiero esa visión con luces y sombras que la retocada y editada hasta la extenuación en Photoshop. ¿No sería así más fácil para todos?  Me refiero a ser sinceros con nosotros mismos, a no engañarnos, a aceptar la idea de que el día de hoy no se va a repetir. El tiempo es el que es y no merece la pena perderlo dando rodeos a los mismos problemas una y otra vez. Sin embargo, lo que compruebo de mis conversaciones con otros es el terror a comprender el mundo a incidir y que incida en uno. El miedo a encontrar una verdad que antes se nos ocultaba. Dicho de una forma cinematográfica, me recuerdan al personaje de Alexander, Sacrificio de A. Tarkovski (1986), cuando se pregunta como sus antepasados podían vivir con mapas tan lejanos a la realidad vanagloriándose de todo lo que cree saber. Dicho de otro modo, practicamos el autosabotaje emocional. No emprender actividades por miedo al fracaso, no vaya a ser que sólo pensemos en nosotros y no en nuestras parejas y sus posibles problemas, no vaya a ser que encontremos a alguien que cambie nuestro status quo de creación ajena, no vaya a ser que descubramos algo nuevo. Algo o alguien.

Es como cuando cuentas el sueño de tu vida y te preguntan por qué no das los pasos necesarios para poder alcanzarlo. Se hace más evidente cuando ese hito onírico tiene relación con el mundo laboral. I´m not cool pronunciábamos en las aulas de storytelling. Me van a perdonar que les chafé esa imagen tan sólida que tienen de ustedes mismos un viernes 13, pero es sólo eso, una imagen retocada.



miércoles, 11 de septiembre de 2013

Las cosas buenas

Estoy reflexionando con la almohada y ambos concretamos que si no escribo esto ahora no tendrá ningún valor luego. Reflexionando en frío.

He tenido mi primera alegría como director de teatro. Llevaba algún tiempo, a título personal, esperando ver una muestra de lo que he presenciado hoy. De lo que he tenido el orgullo de presenciar. Repito, pensando en frío.

1º: E indiscutible, la actuación.

2º: Y no por ello menos importante, la sensación real de piña, de unidad, de grupo.

Esas ganas de crecer como personas y actores. De crecer juntos. Pensando en frío es una gran ayuda el que se hayan cruzado nuestros pasos. Me sirve tanto, a título personal, para mejorar...

Gracias a tod@s los que habéis hecho hoy el casting. GRACIAS.


PD: Lo que siempre me da miedo son las cosas de dentro.

viernes, 19 de octubre de 2012

Lo que sigue sin decirse en las universidades

Últimamente le he dado vueltas a varias cosas, debe ser que Dostoievski sirve para abrir la mente y que las ideas vuelen. "Tenacidad, trabajar para lo que quieras ser". Estos días, debe ser que hablar con amigos me alegra el alma, he pensado porque semana tras semana me parece que las películas que salen en cartelera, salvo excepciones, son muy parecidas. Después de darle muchas vueltas, creo haber llegado a una respuesta viable. "Las universidades ahogan a muy pocas universidades". El cine que antes se aprendía precisamente en una sala de cine o en un set de rodaje se aprende ahora en una clase sin perchas y sin enchufes. ¿Alguna vez han estado en un set de rodaje? Hasta en exteriores hay enchufes, y si no hay se hacen. Nos empeñamos en analizar las películas pensarlas, así algunas nos resultan un muermo, cuando muchas veces lo que hay que hacer es sentirlas, vivirlas. ¿Os suena esto? Es una idea del final de "El gran dictador" de 1940, con un par.
La vida es la materia prima de todo cineasta. Para que nuestras producciones sean buenas tenemos que saber, aprender, equivocarnos, equivocarnos mucho, querer, vivir. Y echar la mente hacía atrás para ver cuáles fueron las impresiones y sensaciones que nos dejaron los actos realizados. Recordemos el último año.
Escribí esto, evidentemente aún no había empezado a dar clases de C. Escrita. ¿Empezar por 1 de septiembre? Por favor, que novato. Bueno, es que era un novato. Ahora soy un novato de 2º y seré un novato de 3º y 4º si todo va bien. A las ilusiones de los primeros compases se me unió la ilusión de volver a trabajar con un amigo en una productora. ¡Nuestra propia productora! ¿Os lo podéis imaginar?
Luego vino el trabajo de Melancholia. ¡Cuántas veces os habré aburrido con eso! Creo que tanto como con Tarkovski, pero ya llegaremos. Conocí a mi asesor, Pablo Echart que es sin duda una gran persona y aporta mucho. Al menos a mí. También conocí a much@s otros y otras grandes personas, no voy a poner nombres por miedo a dejarme alguno y a no recordar 300. Y todos esos matices, cambios, recovecos que me quedan por descubriros. Para esto que conteste Edward Bloom por mí. Otros grandes descubrimientos fueron: uno que va de negro y con alzacuellos, Eduardo Terrasa,  profesor de Antropología. El otro es José Luis González, aquí lo encontraréis como profesor asociado, imparte clases prácticas de C. Escrita. Este último fue el que me enganchó a Tarkovski con una simple frase: "Tienes que verlo, te gustará". Y claro, le hago caso, porque considero que él sabrá muchísimo más que yo, porque me ayuda, porque me mejora, me hace mejor.
El tiempo pasa y no nos damos cuenta de todos los buenos momentos que pasamos. Ice Age, salí en otro montón de proyectos haciendo brevísimas aportaciones, pero es que no podía decir que no a gente que me lo pide cómo me lo pedían ellos, Night Terrors, o la práctica final de Escrita. De nuevo, gran trabajo Edu Cia. ¿Le gustó el suyo, Guillermo Sainz? El tiempo pasa, y pasa siempre más deprisa de lo que queremos, a pesar de que siempre pasa a la misma velocidad.
Vuela y ya es casi primavera y todos tienen problemas mientras yo me mato a trabajar en mil proyectos. Me unen a Velum, porque, Clara Frago... Clara, tú me uniste a Velum, muchas gracias. ¿Te lo he dicho alguna vez? Soy tan distraído. Mea culpa, intento solucionarlo a medida que me doy cuenta. Y llega primavera y parece que todo se quiere ir al traste a la vez. Afortunadamente cuento con amigos que me echan de sus problemas diciéndome que me merezco algo más. ¿Cómo voy a poder alejarme cuando más necesitas a alguien si, además, me dices eso? Bueno, si me amenazas y obligas lo haré. Pero yo ante la inmensidad de la vida soy un Antoine Doinel con barba. Y claro, veo Begginers, me emocionó, mezclo realidad con ficción y aprovecho la noche de mi cumpleaños para grabar, montar y colgar este vídeo. Como no, antes les dije la idea a Pablo Echart y Eduardo Terrasa que no sólo me ayudaron a mejorarla, además me animaron a seguir ese impulso, arrebato y grabarla. ¡Menudo día! Sin contar que desde ese momento la duda ha entrado en la productora, falta de recursos, y en toda mi vida pues se amolda la idea de que todo puede salir del revés.
 Ante el abismo montamos en nada un corto y lo rodamos una semana después de hacer el vídeo anterior. A las personas que me dicen de verlo, les prometo, prometo, prometo, que cuando me lo envíen del Alternatif os lo paso de alguna forma. Os dejo unas fotos, cuanto menos sugerentes.



Fracaso absoluto, todo sale mal. En todos los campos posibles. Después de 9 meses de trabajo y muchos malabares, y a gran pesar de mi alma, tenemos que congelar Melancholia. Mandar un gran proyecto al congelador y no sabes cuando va a volver, o si volverá. Comenzamos a quitar, cambiar muchas cosas de él. Yo al final me doy cuenta de que el error fue ese, ir de 0 a 100. Me separó de la productora, porque no creo que mi amigo y yo tengamos la misma percepción, ni parecida, porque no la tenemos. Hablamos, y los dos preferimos ser amigos antes que sólo compañeros de un trabajo al que ninguno de los dos le gusta. Es todo en plan que el cine es vida, y si no nos lo pasamos, tan bien como en las fotos de arriba, no nos gusta la vida. Todo va bien entre nosotros, seguimos siendo amigos, nos ayudamos, preocupamos, apoyamos y además trabajamos juntos en un programa de radio los domingos por la tarde. Es más, sabemos que juntos podemos hacer buenos trabajos como el de arriba y tan bien muy malos. Todo se basa en el esfuerzo y cuanto amemos la idea. 
Y aquí era a donde quería llegar yo. A la amistad. Esa que se mantiene leal a pesar de los errores y fallos de cada uno, que vamos y nos contamos los problemas, lo que nos pasa. Esa amistad que se parece tanto a los Stark. Mezcla de admiración y respeto junto a saber los errores del otro y que encima te gusten. El seguimiento al trabajo de todos los que puedo, menudas panzadas me meto leyendo en Tumbrl. Pero es lo que hay, sois el futuro y si ahora no os intento entender, ¿cómo voy a querer hacerlo luego? 
Hace un par de días mi amigo, me pidió un favor. Así lo dijo, un favor. Joder, claro que te hago un favor, dime cuál es, así le dije. Tampoco era algo tan, tan exigente, era echar una mano, dedicarle tiempo. Es lo que se hace con los amigos, se les dedica tiempo. Cuando aún no he terminado de echarle una mano, porque echar una mano a veces es un simple comentario en Tuenti o pegar algunos carteles por la ciudad, va y me manda un cartel, lo tenéis abajo. Sencillo, simple, tan fácil que se hace en 5 minutos, sin pedirlo me hace una sorpresa, un regalo. Todo regalo requiere un sacrificio, aunque sean 5 minutos. Pero ahí reside la esencia de la amistad. En que a pesar de las tormentas, de los momentos de bajón, tienes a gente que sigue ahí, que te llama para pedirte un favor, que hace ese favor. Para ser buenos amigos tenemos que saberNOS, aprenderNOS, equivocarNOS, equivocarNOS MUCHO, quererNOS, perdonarNOS, vivirNOS.  



Esto no se dice en las universidades. Hay que salir y buscarlo, como el corto. Compartimos las dudas, alegrías, miedos, bajones, los buenos libros. Porque esto es una búsqueda, una búsqueda por ser mejor, las búsquedas reales son torpes, patosas, complejas...como la vida. Las cosas malas, las cosas malas de toda búsqueda se olvidan. Nos quedamos con los buenos momentos, con las motivaciones intrínsecas, los arrebatos que nos llevan a trabajar toda una noche, con la pasión del cine, las cosas buenas, las risas. Que nos quiten lo bailao, si se atreven.
 Lo que sigue sin decirse en las universidades es que el cine es vida. "Que con un mal guión no hay dios que haga una buena película". Que nuestras vidas son buenos guiones y que nosotros tenemos que hacer que sean buenas películas. Entonces buscamos, aprendemos, nos equivocamos, nos equivocamos mucho, nos queremos, nos perdonamos. En fin, vivimos, vivimos sin miedo a los malos momentos que sabemos que están. Porque lo que sigue sin decirse en las universidades es "que tanto el éxito como el fracaso tienen los mismos componentes" que lo bueno y lo malo es algo pasajero, algo que cambia, que se sale de ello. Que en el éxito están todos y en el fracaso sólo permanecen los amigos de verdad. Los que buscan, los que se sacrifican, los que se esfuerzan. Pienso en toda una vida de amistad y la eternidad se me hace enana.


El oficio de la vida
Los oficios del cine



El esfuerzo merece la pena. Siempre. ¿Cuál será la próxima parada que compartiremos?