Escucha a las piedras, incluso ellas tienen su grano de sabiduría. ¿Cuánta sabiduría tienes tú en cambio? Es un bien bastante escaso en los humanos, la única certeza que tienen es que van a morir.

lunes, 26 de marzo de 2012

Perdición

El mundo avanza hacia ella.

¿Cómo decirte algo nuevo si hablo de algo viejo?
La gente dice que ya no tienes fuego,
que tu corazón es un puñado de brasas.
Yo sé que nunca dudaste de esto,
de que nunca quemarías ni un espejo.
No te puedo ayudar a dar ese paso;
soy el Ángel de la Melancolía,
antes de nacer me pintó Durero.

La gente piensa que darás un salto,
que solo conoces un montón de camas.
Los dos sabemos que no es mentira,
es mejor que vivir en un mundo de maravilla.
La gente tiene razón
no es moderno amar a una persona lista.
Yo bebo vino y el resto cerveza;
debe ser una metáfora de la soledad.

¿Cómo decírtelo sin palabras?
Cada vez que estoy más cerca
es cuando más me alejo.
Si pasaramos de la gente...
Me siento tan solo;
la soledad es la muerte.

domingo, 25 de marzo de 2012

Confidencias de Andréi Tarkovski y Akira Kurosawa

Contaba Akira Kurosawa, aquel genial director de cine nipón, su relación con otro genio del 7º arte como fue, es y será, Andréi Tarkovski:
"Me gustan todas las películas de Tarkovski. Para mí, es el director que mejor ha rodado escenas con agua, en albercas, charcos, etc. Sus obras son muy complejas, pero me parece un director extraordinario. Las películas de Tarkovski son diferentes a todas las demás. Su padre era un importante poeta y él heredó el talento de los poetas. [...] Tarkovski era un hombre muy simpático y agradable, con quien siempre tuve una relación muy buena. Él fue para mí... como un hermano"
En cierta ocasión Tarkovski le confesó una pequeña manía, o capricho que tenía:
"Veo Los siete samuráis* antes de rodar mis películas".
A lo que le contestó Kurosawa:
"¡Qúe agradable coincidencia! Yo hago lo mismo,...antes de rodar las mías tengo que ver Andréi Rublev*".







*Los siete samuráis: Película de Akira Kurosawa de 1954
* Andréi Rublev: Película de Andréi Tarkovski de 1966

lunes, 19 de marzo de 2012

La llamada de La Muerte

That is not dead which can eternal lie,
And with strange aeons even death may die.

La pérdida de la sensibilidad es uno de los procesos más fascinantes que le puede pasar a un ser humano en vida. Comienza con un dolor envolvente, un dolor que te provoca, un dolor que espera que le hagas daño, que lo quieras destruir. Puedes usar medicamentos, puedes intentar detener el avance con las azucaradas hadas verdes, o incluso clavarte utensilios hasta que empieces a sangrar. Da igual todo lo que hagas, tanto si intentas destruirlo como si intentas huir, el dolor permanecerá ahí, siempre provocándote.

Más tarde; una vez uno ha aceptado ese dolor como el más íntimo de sus amigos, se inicia un proceso crónico, el dolor nunca te abandona, lo que si escapa de tu cuerpo es la facultad de percibir. Primero es el frío, cuando hace frío el dolor se recrudece, después el calor, más tarde el contacto con superficies ásperas, y cuando crees que nada más puede volatizarse no sientes lo que tocas. Bien puede ser las brasas de una hoguera o el cabello suave de una mujer, el caso es que NO SIENTES NADA. Nunca más.

Así estaba yo esta mañana, con grandes dificultades para levantar la taza de café con mi mano izquierda, soy una zurda conversa, sin darme cuenta de que está ardía. Al cambiarla de mano no tuve remedio que dejarme llevar por mis más básicos instintos haciendo soltar la taza. No me importó mucho. Es lo que tiene la insensibilidad del cuerpo, que se expande por un último sentimiento de empatía a la mente. Me servía de excusa para explicar porque estaba solo, completamente solo en el mundo.

Tampoco era muy agradable a la vista, ni una buena compañía. No contaba con un trabajo muy remunerado, ni ostentaba un cargo de poder, tenía todas las disposiciones necesarias para acabar en un burdel cada viernes noche. Pero tampoco iba a los burdeles, ni los viernes, ni ningún otro día de la semana. Mi vida no parecía tener sentido, y por más que lo intentase no vislumbraba porque estaba aún ahí. 

Pasaba el tiempo libre leyendo. Leía mucho, al principio historias de aventuras, piratas, vaqueros, guerreros, pero enseguida me aburrieron, todos contaban con un personaje femenino para seguir adelante a pesar de sus obstáculos. Luego me pase a las novelas policíacas y de espías, donde la muerte parecía reinar, pero ahí también estaban esos dichosos personajes femeninos que tarde o temprano hacían al protagonista plantearse cambiar el riesgo por una agradable familia. Finalmente leí novelas y relatos de terror. Solo las personas que no esperan nada del mundo pueden describir con una facilidad innata el sufrimiento. Anonadada por sus historias, por la facilidad que tenían sus protagonistas de sufrir, y, sobretodo por aquella historia donde un hombre mataba a su esposa y la emparedaba en el sótano. Todo eso me era de un nivel de agrado supremo.
Leía en aquellos momentos un libro escrito por un loco poeta yemení de la época de los Omeyas. El libro se titulaba Al Azif. Llevaba enfrascado toda la noche leyendo, y no era consciente de que llamaban a la puerta. Cuando me ví librado de mi ensoñación escuché, por fin, los golpes de la puerta. Al abrir supé de inmediato que era La Muerte la que llamaba. No llevaba toda esa simbología que le han ido atribuyendo con el tiempo. Era un tipo normal, o quizá una tipa. La cara era inexpresiva, blanca, blanca, una alba cara, sin color, sin matiz, sin vida. Fuí cortés y le invité a pasar.
Una no tiene mucho que decir a las personas, y aún menos a La Muerte. No esperaba oportunidad alguna, hasta que empezó a hablar.
  • Tú tiempo ha llegado, no quiero lamentos ni intentos de fuga, estoy dispuesto a jugar contigo una partida a lo que quieras.
Su voz era profunda, muy sonora a pesar de que no había separado los labios.
  • Supongo que no tendrá reparos en jugar una partida de ajedrez- le respondí.
Acto seguido aperecieron ante nosotros una mesa, dos sillas, un tablero de ajedrez con todas las piezas dispuestas en su sitio y un reloj de arena.
    • El visitante juega con negras- dijo.
No iba a llevarle la contraria. Estaba fascinado por una visita así porque de normal no acudía nadie a visitarme. Incluso le ofrecí un refrigerio para tomar durante la partida. Al rechazar la propuesta supusé que en realidad sí tenía prisa y yo no quería ser un estorbo. Por fin me sentía realizada con el universo, por fin servía de algo en el mundo. Quería ganar aquella partida a sabiendas de que mi adversario habría perfeccionado todas las técnicas posibles, e incluso usado algunas que jamás han sido vistas dos veces en este mundo.
Superior a mí en todos los sentidos empezó a ganar terreno con facilidad. Mientras que yo pensaba, me detenía, calculaba y hacía balance de su posible jugada, La Muerte no tardaba en volver a girar el reloj de arena. No estaba en una posición en la que fuese a ganar. Me astraje de la partida, mi mente voló, voló, pero no fue a parar a buenos recuerdos, fue a la noche anterior, cuando yo estaba mirando al firmamento, y veía el estelar concierto de luces parpadeantes, de luces que podían estar muertas pero aún las percibía, de tiempo distintos hablando a la vez, y yo era menudo, era la partícula más insignificante. Una mota momentánea de polvo viajando a miles de kilómetros ante la inmensidad del universo en expansión. Insignificante en todos los áspectos, un perdedor en todos los ámbitos, un don nadie en la vida, y un don polvo en la muerte. Incluso yo podía perder la última partida a ajedrez. 

Así que, para mí empezaba otra partida, la partida que podía perder más fácil que ganar, la partida de los nacidos para perder, de los que viven sin sentir, pero a diferencia de todos estos yo no tuve miedo, luché, perdí y acepté como una amiga, una hermana, una madre, una hija, una compañera, una camarada, una amante, una mujer al dolor que me volvía a subir en ese preciso momento a la cabeza. Mi mente se separó de mi propia mente, y como en un sueño dentro de un sueño las barreras se derrumbaron. Una mente hacía el amor con el dolor, dejando que fuese el alma la que soportase el sufrimiento, y la otra jugaba al ajedrez con una rapidez asombrosa.

Solo necesitaba un ataque, un movimiento que desestabilizase todo y que me diese la oportunidad, la única que me merecía en este tiempo, para aceptar lo que soy. Uno no puede luchar contra su propia naturaleza, ella siempre reside en nosotros, oculta como un virus letal en lo más profundo de nuestras entrañas. La encontré, claro que la encontré, y no dudé en explotarla. El “Árabe Loco” lo había predicho y yo solo me limité a añadirle una verdad indudable, había ganado.
  • No está muerto lo que puede yacer eternamente, y con extraños eones incluso la muerte puede morir. Jaque mate.
La Muerte no cambió el semblante, seguía blanca, alba, sin color, sin matiz, sin vida. Un alma debía escapar y un alma escapó de la estancia, el único ánima de la habitación, puesto que las almas destrozadas pueden haberse muerto y evadido del cuerpo sin causar su destrucción. Me levanté, no me importaba que ahí se quedase, no iba a percibir nada desagradable por la nariz o los ojos. Comencé a reír, y aún, a punto de terminar de escribir este relato sigo riendo al ver mi salón.
La Muerte había muerto.


sábado, 17 de marzo de 2012

Crítica de "Los idus de marzo"

George Clooney ha creado una forma de hacer cine y la ejecuta a la perfección. Sus historias tienen una profundidad europea, pero son historias sobre el EE.UU. actual. Su estilo con las cámaras es sobrio, no innova, quizá por eso no se le notan fallos, pero le sirve para firmar una película de alta calidad cada vez que se coloca detrás de ella.
Los idus de marzo”es una adaptación cinematográfica de la obra teatral "Farragut North" de Beau Willimon. Otra, más, película crítica. Crítica con la clase política, a los periodistas, a las campañas, a los compañeros de trabajo, en esta hay que ser más ágil para entenderla. Se sustenta en un sólido guión que crea la tensión suficiente y el suspense necesario para atrapar al espectador desde el principio y llevarlo de la mano por la trama hasta la escena clímax. Esa es otra de las virtudes de Clooney, sus películas tienen una cadencia final siempre acorde con el tono del film, y esta no es una excepción.
El elenco tiene una calidad difícil de superar: George Clooney, Philip Seymour Hoffman, Paul Giamatti, Evan Rachel Wood, Marisa Tomei y como protagonista, Ryan Gosling. La lucha entre P.S.H y Paul Giamatti se lleva de forma magistral, y no sólo es interpretativa. George es una estrella, sabe como brillar, pero esta vez se aparta del centro de atención y de esta forma sirve de luz de fondo para engrandecer a un Ryan Gosling soberbio. Nos empezamos a pensar como no le han podido nominar este año con algunas de sus interpretaciones al Oscar, no digo que lo hubiera ganado, pero la nominación se nos hubiera tentado segura. La película obtuvo una nominación al mejor guión adaptado. Fue estrenada en EE.UU. en octubre, pero ha sido estrenado en Europa una semana antes del Idus de marzo. Meritoria la campaña publicitaria.

ATENCIÓN, vienen SPOLIERS, SPOILERAZOS, SPOILERS VIENEN
(Si después de esto has seguido y te has spoileado, ve a visitar a un psicólogo)

Trama
Un joven idealista (Rylan Gosling) trabaja de director de comunicación para un prometedor candidato demócrata (George Clooney) en su carrera primaria hacia la Casa Blanca. Es mano derecha del director de campaña, (Philip Seymour Hoffman) un veterano en campañas políticas enfrentado con un viejo compañero (Paul Giamatti) que es el director de campaña del principal rival del personaje de George Clooney. Centrados en las elecciones de Ohio, “Donde va Ohio va el mundo”, y con el supermartes enfrente. Tienen la carrera casi ganada, solo necesitarían el apoyo de un senador para conseguir la victoria final. Todo se enreda para el protagonista cuando empieza una relación con una becaria. Y del resto no les cuento nada, porque sería spoilear a tope.
Con una feroz crítica al sistema político, reparte lo mismo a Demócratas y Republicanos. A los europeos nos sirve como autocrítica y para conocer mejor los entresijos del sistema selectivo americano.
Otra gran película de Clooney detrás de las cámaras y otra gran actuación del que va a ser el actor del momento este año: Ryan Gosling. Una película de como se puede llegar a la cima bajando al mismísimo infierno para adueñarte de tu sitio.

jueves, 15 de marzo de 2012

Asunto Loewe

Como esto de la realidad se ha vuelto un campo existencialista donde lo que ocurrió ayer ya no importa y lo que ocurra mañana será más importante que hoy, y antes de que la noticia se convierta en papel de baño pretendo dar mi punto de vista, quizá opaco, sobre el asunto. Vuela por la realidad 2.0 la nueva campaña publicitaria de la marca Loewe. La indignación parace ser el sentimiento que predomina al ver estos vídeos, el cómo han podido reflejar a los españoles, a la juventud, el futuro, de esa manera. Les dejo el vídeo.



El anuncio como tal no merece ni los peores calificativos, insultarlo sería como poner en pantalla a Jar Jar Binks. Desde el punto de vista económico esta campaña está arrasando, ahora me explico. El anuncio no está dirigido para toda la población, el anuncio está dirigido para los jóvenes hijos de sus actuales compradores. Yo no pienso en comprarme un bolso de Loewe, por favor, antes incluso de mirar la etiqueta ya sé que no puedo permitir un gasto como ese en un objeto como el que venden. La cantidad de tópicos nos hace pensar en un público americano, hay subtítulos en inglés, y la gente ahora no trabaja gratis. Loewe va a ganar mucho dinero gracias a esta campaña, mucho.
Otra cosa es si argumentamos en la ética o si debatimos sobre dónde ha quedado el prestigio obtenido después de tantos años por la empresa. Todas las profesiones tienen una ética e independientemente de esta se puede ganar mucho dinero. Esto es un asunto personal, ser humilde y saber quién eres, o ir a por la pasta sin que te importe el camino.
Pero ahora pondré otro ejemplo de una buena campaña. Estas semanas circula un vídeo muy largo por You Tube, las personas que opinan que los vídeos largos no tienen éxito se están comiendo sus ridículas palabras, hablo de la campaña Kony, les pongo el vídeo.
Autocríticas aparte, se pueden hacer y muchas sobre esto, esta campaña tiene algo que nos mueve a apoyarla y a que queramos el objetivo final, y es que es JUSTA. Es un vídeo que sí va dirigido para todos, pero especialmente va dirigido para Kony,  porque lo han de capturar tarde o temprano, y esperemos que sea antes de los idus de abril.


Toca hacer autocrítica con el asunto Loewe. Ellos han conseguido lo que querían, que hablaramos de ellos, esto no lo digo yo, Oscar Wilde inmortolizó la importancia de que hablen de uno de esta manera: "Que hablen de uno es espantoso. Pero hay algo peor: que no hablen". Loewe ha conseguido una publicidad impagable, en Twitter ha sido TT nº1 durante horas, la cantidad de links que se han hecho a sus vídeos es elevadísima, si alguna persona no se ha enterado de que existe una marca llamada Loewe es que no tiene Internet, o todavía no lo ha usado. Radios, redes sociales, e-mails, tenemos Loewe hasta en la sopa de letras. Y a Loewe le da igual como le pongamos de verde; la semana que viene ocurrirá alguna cosa o saldrá algo dentro de un mes que hará que la mayoría, excepto los que se apuntan esto por ser publicistas, o los que no olvidamos por ser raros, olvide el anuncio; pues ha usado de maravilla dos cosas: la publicidad viral, y nuestra incapacidad de ver lo evidente.
Es innegable estar en contra de la primera premisa, pues todos están hablando de la campaña, del producto a fin de cuentas. En cuanto a la segunda premisa, es muy probable que sigan sin verla, la dura autocrítica no circula tanto por estos lares como la jactancia. Hemos actuado como la paloma mensajera que lleva de un lado a otro el mensaje sin plantearse lo que dice, como el periodista que reproduce lo que le han dicho sin entenderlo, como la secretaria que coge  el teléfono y le dice a su jefe que tiene una llamada en la línea dos.
En otras palabras, como títeres usados a placer. Y sé perfectamente que esto no va a ser tan linkeado como los vídeos, ni tan visto como la menos vista de sus partes individuales, las hay, pero estas son las reglas del juego, y ustedes, señores y señoras del jurado no las quieren cambiar.
Anoche conseguí hacerme dos preguntas que más o menos logré contestarme, pero me gustaría saber qué piensan.
1. Si no es nuestra identidad, ¿por qué nos sentimos ofendidos por el vídeo, y por qué no tenemos tan clara nuestra identidad?
2. ¿Por qué necesitamos que nos acaricie la destrucción para empezar a reflexionar?

lunes, 5 de marzo de 2012

Crítica de "Luces Rojas"

Si el hombre que nos encerró en un atáud 90 min no fuese español seguramente tendría el mundo a sus pies y todos se rifarían la ocasión de trabajar con él. Esperemos que consiga eso a pesar de ser más españolito que los diarios futbolísticos. Esto de aquí no va a ser una crítica normal, porque criticar una peli y no ser capaz de expecificar cómo mejorarla es una prueba de ineptitud por parte del que escribe, algunos creen que por mencionar a Hitchcock saben todo sobre el cine.
Luces rojas de Rodrigo Cortés
Thriller de suspense en donde el laureado director de Buried nos muestra, una vez más, la oscuridad de su cabeza. Esto no se lo oirán a nadie, pero el principio crea muchas espectativas, demasiadas. Uno se piensa que está ante un film con corte de Tarkovski, con tomas largas regulando de medios a planos cortos con una luz puesta de manera intencionada. Pura ilusión, solo es un amago y enseguida empezamos con los cienmil cortes que parece necesitar una película para ser denominada película. Pero no, las influencias son otras: Lynch, Shyamalan, Nolan...Andamos por un terreno que no es sólido, que intentará atraernos y nublarnos la mente, pero amigo Cortés te pudo querer ser guay. La peli francamente es buena, de gran calidad. Los actores tienen grande interpretaciones, incluido un Robert de Niro al que se le priva de los ojos para actuar. La fotografía empieza bien, hasta que se convierte en un rollo de papel higiénico, Cortés debe limpiarse con esos momentos de la película, y si no lo hace debería.
El problema de la película es querer ser cool. Predominan los planos medios y los planos cortos, todo muy cerrado, creo que se puede contar con la mano todos los planos generales de la peli. Esto merma parte de la actuación pues nunca se les verá las piernas, el movimiento que traen. La peor parte es la clase de S. Weaver, La luz es igual que el principio de la película, tratada de la misma forma y eso consigue que veamos un plano de 2/3 de la clase con la figura de Weaver desenfocada hablando en el centro de la imagen. Está en medio hablando y la imagen está sucia, la escena la rematan con un plano detalle de un borrador y un rotulador. ¿Qué nos quiere contar con ese plano? Si alguien lo sabe que me envie un mail, pero la respuesta es que quiere ser guay. Eso o parecerse al plano detalle de la nata de Inglorious Basterds, lo que nos indica que quería ser cool.
(ATENCIÓN QUE VIENEN SPOILERS, SPOILER, SPOILERAZO QUE VIENE)
Si después de esto lo leen es su culpa y de nadie más. La foto empieza a mejorar tras la muerte del personaje S.Weaver, toma consciencia de la realidad dentro del film, si amanece la luz será luz de amanecer y no como antes que tenía el mismo efecto de luz y el mismo trato. A mi entender la peli tiene dos finales, uno muy americano y otro muy europeo. El primero es el europeo: "No puedes negar lo que eres". El segundo es el americano: El chico bueno pilla al malo, se queda con la chica y descubre que hay algo más ayudando así al personaje de S.Weaver.
(YA DEJO DE HACER SPOILER)
No sé quién escogió a Cillian Murphy para el papel pero se ha ganado varias medallas, el chico destaca muchísimo y ha demostrado que puede llevar el peso del protagonista, me recuerda algo a Heath Ledger al actuar, sin problemas. 
Rodrigo Cortés ha hecho una película que no llegará a denominarse clásica pero que tiene bastante calidad, todo el metraje para decirnos que dejamos de ver las evidencias.
7,858/10