Escucha a las piedras, incluso ellas tienen su grano de sabiduría. ¿Cuánta sabiduría tienes tú en cambio? Es un bien bastante escaso en los humanos, la única certeza que tienen es que van a morir.

viernes, 18 de abril de 2014

El teatro como (re)descubrimiento personal: Los focos

"Unas luces malas pueden matar la función. Unas luces buenas pueden llevar en volandas hasta el peor de los montajes"

Es este un viaje un tanto caótico y sin escalas prefijadas. En la primera parada vimos de dónde provenía el teatro y vimos de pasada un poco sobre este arte. En esta parada veremos las luces teatrales, o mejor dicho hablaremos sobre los focos, la luz se merece una entrada propia y aparte junto al color. Toda luz se divide en LED y NO LED. Casi siempre encontraremos luz NO LED, luz antigua. Perfecto para lo que queremos. No vais a tener dos tardes para colocar los focos, ni os los van a dejar tocar así como así, esos objetos que si se caen sobre vuestras cabezas os matan cuestan una pasta.


Casi todos los teatros mundiales suelen tener dos tipos de focos: los elipsoidales y los escalonados. Normalmente suelen tener lentes Fresnel y lentes PC respectivamente. El Fresnel es una lente de gran apertura y corta distancia focal. En la foto el número 1 es la lente Fresnel y el 2 es una lente plano-convexa tradicional. Como se puede apreciar la lente Fresnel reduce el espesor en las superficies continuas. La luz de los bordes es difusa y facilita la unión entre distintos haces de luz. Se suele usar para evitar crear efectos de contraluz





El foco escalonado Plano Convexo tiene la ventaja de que puede modular la potencia de voz alejando o acercando la bombilla a la lente. El haz de luz es de bordes muy definidos y es el más utilizado. Estos dos tipos de focos son los más usados debido a su relación-precio.

Luego tenemos el foco de recorte que se caracteriza por tener un espejo móvil de lentes plano-convexas y que además tiene un reflector elipsoidal esférico. Esto significa que podemos proyectar un haz de luz de contornos muy precisos. Evita por completo manchas de luz en zonas no deseadas y podemos con ellos dibujar el recorte que queramos modulando la luz con las "cuchillas".

Tenemos también el foco PAR, Parabolic Aluminized Reflector, es una lámpara que encierra el filamento y un reflector parabólico dentro de una misma envoltura sellada. Consigue un haz de luz casi paralelo muy concentrado y una luz muy brillante. Se usa para iluminar una zona concreta. No permite controlar ni la potencia ni el contorno del haz de luz.
Y finalmente uno de los focos que se pueden encontrar los grupos amateur es el de panorama. Este tipo de foco contiene un reflector normal o parabólico y una carcasa muy abierta que no cuenta con lente. Imposibilidad de controlar el haz de luz. Se usa para iluminación general y especialmente para luz de fondo.

En cuanto a la colocación de los focos hay que ser realistas. Los grupos aficionados se suelen apañar con el blanco general y cuatro foquetes con filtros de color. Lo fundamental si estáis en un teatro que no os pertenece, esto pasará en casi todas las ocasiones, es confiar en el técnico de la sala. Nunca vayas exigiendo, nada de pedir y pedir sin saber cómo van las luces. El técnico sabe el material que hay en sala, el tiempo que tiene para montar y detecta a los aficionados en un segundo; y muchas veces los aficionados no tiene ningún respeto por el técnico a pesar de que este les está preparando toda una rama del teatro que ellos desconocen. El único que tiene que hablar con el técnico de luz es el director o el ayudante de dirección. NADIE MÁS. Salvo si el grupo lleva alguien para manejar el sonido bien, que hablen y consigan entenderse un poco antes de la función. Si hay alguien que sepa llevar una mesa de luces y no morir en el intento se puede apañar para que la use esa persona. El trabajo del técnico se basa fundamentalmente en cargar y descargar baúles de focos, subirse a escaleras que causan vértigo, montar puentes electrificados de focos con una maraña de cables y destrozarse la espalda con el tiempo sobre sus talones. Todo lo que haga el técnico por ti después de eso es accesorio. Lo mejor que se puede hacer cuando trabaja así es dejarlo tranquilo, nada de ponerse a mirar como trabaja, seguro que tienes algo que hacer, y mucho menos estar haciendo el tonto. Si necesitan ayuda ellos ya la piden.

La diferencia entre los directores aficionados y los no aficionados es el diseño de luces o rider. Es el lenguaje que entienden los técnicos. A un técnico no le digas quiero iluminar un balcón o un salón. Dale una hoja con el rider. En los teatros hay una barra o puente frontal en el escenario con 3 o 4 barras más electrificadas con focos. Depende del lugar hay más o menos. En ocasiones encuentras técnicos dispuestos a colaborar y otras encuentras que no van a mover los focos por ti, que el mantenimiento es penoso o que no tienen ganas. Como hemos dejado entrever todo esto ocurre dependiendo de si ha notado que eres un director más del montón o que tienes un mínimo de interés por su trabajo. El técnico es como un actor, y por tanto se le puede inspirar. Si eres un grupo aficionado no hace falta entregar rider, es imposible cuando hay 200 focos. Ningún teatro mueve eso para una función aficionada. Hay que ser realistas y jugar a lo posible, a no ser que sea algo muy especial y se tenga mucho tiempo de por medio. Primero pregunta que tienen en la sala y el resto ya se verá.

Por experiencia los directores noveles, y algunos no tan noveles, suelen escoger obras de fácil iluminación y complicada actuación y dirección.