El mago agarra su chistera y ve un papel pegado dentro que decía "Eres feo"; hace una muesca que para los espectadores es una sonrisa de supremacía y saca un conejo de la chistera. ¡Magia! ¿Para qué estaba el papel? El papel forma parte del espectáculo, el papel está colocado de forma deliberada por el mago. El mago se burla de sí mismo para dirigir su pensamiento y, a la vez, engatusar al público.
Todos saben que es un truco, un engaño visual, que hay una trampa, ingenio, triquiñuela, intriga, que es algo irreal pero en ese momento parece algo fantástico, sublime, REAL. El buen mago termina la función y se marcha; ya ha hecho su trabajo y lo ama, ha hecho lo que necesita y no lo alarga. Corrige, es decir, acorta.
El mago de televisión saca la magia a la calle, tiene contacto con el espectador, repite el truco y lo repite y lo repite y lo repite y lo repite hasta que desvela el truco. Lo despoja de todo aliento vital que pudiera tener este. El buen mago sabe mantener la distancia; si eres capaz de robar el diario de un asombroso mago descubrirás que no cuentas con las aptitudes suficientes para leerlo. Está encriptado. El diario es su alma; ahí están todos los trucos, engaños visuales, trampas, ingenios, triquiñuelas, intrigas. Nadie puede poseer una opción a resolver el enigma; entre bastidores las cosas son feas y sucias, mientras el público ve algo que lo distrae del mundo y le parece maravilloso.
Todo gran espectáculo de magia consta de 3 partes. La presentación. El mago como comunicador necesita captar la atención del público. De ahí que se ponga un traje o lleve unos lustrosos zapatos. Con eso no sólo consigue centrar la atención en sí mismo, imposibilita que la gente centre la atención en sus manos; las libera. Entonces coge algo aparentemente normal, sin ninguna capacidad. La segunda parte es La actuación. El mago transforma lo que aparentemente es vulgar en algo extraordinario. Intentas averiguar el secreto, pero no puedes. Usa frases cortas. Breves. Dos palabras. El tercer acto es el más largo es El prestigio. Lo imposible se convierte en posible pues el mago revierte ante la mirada atónita de todos aquello que haya hecho. El público ha visto algo que jamás había podido imaginar. Ese hombre consigue hacer lo que otros magos pretenden y no logran. Los aplausos estallan. El buen mago corta los aplausos porque lo verdaderamente para él ha ocurrido mucho antes, nada más empezar. Él va al camerino y se quita su bonito traje, o americana a rayas, y sus lustrosos zapatos. Se viste con ropas corrientes y hace una vida corriente. Puede estar en cualquier lugar y pasar desapercibido pero en su fuero interior hay un único pensamiento. Se trata de un truco, un engaño visual, una trampa, ingenio, triquiñuela, intriga. El nuevo espectáculo. El sacrificio que hará para que todo el mundo se quede perplejo. El mago excepcional sabe que lo verdaderamente importante ocurre cuando logra captar la atención del público y atraerlos a donde él quiera. No quiere llamar la atención, sino captar la atención. Y les roba el tiempo.
¡ABRACADABRA!
Escucha a las piedras, incluso ellas tienen su grano de sabiduría. ¿Cuánta sabiduría tienes tú en cambio? Es un bien bastante escaso en los humanos, la única certeza que tienen es que van a morir.
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martes, 4 de septiembre de 2012
lunes, 26 de marzo de 2012
Perdición
El mundo avanza hacia ella.
¿Cómo decirte algo nuevo si hablo de algo viejo?
La gente dice que ya no tienes fuego,
que tu corazón es un puñado de brasas.
Yo sé que nunca dudaste de esto,
de que nunca quemarías ni un espejo.
No te puedo ayudar a dar ese paso;
soy el Ángel de la Melancolía,
antes de nacer me pintó Durero.
La gente piensa que darás un salto,
que solo conoces un montón de camas.
Los dos sabemos que no es mentira,
es mejor que vivir en un mundo de maravilla.
La gente tiene razón
no es moderno amar a una persona lista.
Yo bebo vino y el resto cerveza;
debe ser una metáfora de la soledad.
¿Cómo decírtelo sin palabras?
Cada vez que estoy más cerca
es cuando más me alejo.
Si pasaramos de la gente...
Me siento tan solo;
la soledad es la muerte.
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domingo, 1 de enero de 2012
Esa copa de menos
¿Por qué no reprimimos nuestros sentimientos? Pues está claro que no decimos lo que sentimos, o no como lo sentimos. Nosotros somos los primeros en hacernos daño y por supuesto no queremos que otros nos hagan daño, pero los segundos que más daño nos hacen son nuestras parejas y amigos. Si se nos da está contradicción, por qué seguimos sin decir lo que nos ocurre, por qué tenemos que aguantar hasta reventar lo mucho que amamos a una persona, lo buen amig@ que es otra. Las acciones que hacemos son importantes para la vida de los demás. El nombre de los chupitos que tomamos, la relación que tenemos con otr@s o la relación que perdemos con otr@s. La acción más nimia para nosotros puede significar algo de vital importancia para otras personas. Nosotr@s formamos parte de las personas que conocemos. Rehuir a saludar a una persona, escapar de la escena del crimen, sentirse molesto porque esa otra persona está enamorada de ti, eso son tonterías que no queremos hacer y hacemos. Da igual que nos las imponga la sociedad, la presión de grupo o el nuevo psicoanalista, los que tomamos la decisión somos nosotr@s.
Tú deja que pase el tiempo...y solo habrá pasado el tiempo. Nada más. El tiempo será como este una y otra vez. Deja de hablar con una persona porque te incomoda lo que te hace pensar y perderás una parte del habla. Deja pasar ese posible amor y suplicarás luego una pizca de algo parecido. Y la cosa no va de que unos nacieran para ser abusados y otros para resistir, no es tan fácil como que te presenten a una persona y te diga lo mejor de ti, no va de ser el mejor de los pretendientes, ni el más mono de los idiotas. Hablamos de amputarnos las máscaras y caminar, caminar con la cara sangrando aunque nos miren raro, caminar a nuestra bola porque somos únicos, quizá sea esa la diferencia entre nosotr@s y el resto, o simplemente practicar el derecho de no caminar. ¿Por qué necesitas estar borracho para decir lo que realmente sientes por los demás?
Se te otorgó un tiempo aquí, no lo malgastes en tapar lo que cualquier persona con un mínimo de profundidad puede vislumbrar. No te conviertas en otra generación que pasa sin pena ni gloria acabando en la misma frialdad de la lápida para que venga otra generación que hable del amor, la igualdad y la justicia y en realidad no tenga seguridad ni de sus propios sentimientos. Todo empieza a verse distinto si contestas correcto a una pregunta sencilla.
Yo soy un nuevo día despuntando,
Yo soy el nuevo cielo
Para colgar las estrellas sobre esta noche
Estoy un poco dividido,
¿Debería quedarme o alejarme corriendo…
Y dejarlo todo atrás?
Tú deja que pase el tiempo...y solo habrá pasado el tiempo. Nada más. El tiempo será como este una y otra vez. Deja de hablar con una persona porque te incomoda lo que te hace pensar y perderás una parte del habla. Deja pasar ese posible amor y suplicarás luego una pizca de algo parecido. Y la cosa no va de que unos nacieran para ser abusados y otros para resistir, no es tan fácil como que te presenten a una persona y te diga lo mejor de ti, no va de ser el mejor de los pretendientes, ni el más mono de los idiotas. Hablamos de amputarnos las máscaras y caminar, caminar con la cara sangrando aunque nos miren raro, caminar a nuestra bola porque somos únicos, quizá sea esa la diferencia entre nosotr@s y el resto, o simplemente practicar el derecho de no caminar. ¿Por qué necesitas estar borracho para decir lo que realmente sientes por los demás?
Se te otorgó un tiempo aquí, no lo malgastes en tapar lo que cualquier persona con un mínimo de profundidad puede vislumbrar. No te conviertas en otra generación que pasa sin pena ni gloria acabando en la misma frialdad de la lápida para que venga otra generación que hable del amor, la igualdad y la justicia y en realidad no tenga seguridad ni de sus propios sentimientos. Todo empieza a verse distinto si contestas correcto a una pregunta sencilla.
Yo soy un nuevo día despuntando,
Yo soy el nuevo cielo
Para colgar las estrellas sobre esta noche
Estoy un poco dividido,
¿Debería quedarme o alejarme corriendo…
Y dejarlo todo atrás?
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jueves, 3 de noviembre de 2011
Perdiste tu tiempo
Veo mis redes sociales, lo que pongo, lo que ponen mis amigos. Me dan ganas de acabar con todo. De decir "hasta aquí hemos llegado" o "es hora de vender cara la piel". Las redes sociales son más que un espejo, son un retrato, un retrato sin bandera pero con un pasado, un lienzo donde aparece nuestro Dorian Gray. Y lo puede ver todo el mundo. Lo puedes ver tú, y no sentir nada. Somos peor que la propia historia.
He llegado a ese punto porque iba a lo mío. Estaba escribiendo sobre el amor, el tiempo, la soledad y todo ese puñado de fértiles temas. Y veo lo que veo, o lo que no debería ver. Pero está ahí, a la vista de cualquier memo con un ratón. Comentario nada claro, que alienta si se ve de un punto de vista y destroza sentimientos desde otro ángulo. Hermoso donde los haya, y destructor si se sabe lo que yo sé. Sé mucho y me callo más dijo un día alguien. Pero también dice que sabe bien poco. En está ocasión da igual saber o no saber. No es coincidencia que varios de mis personajes mencionen la siguiente frase: "Los sentimientos son un arma de doble filo."
¿Qué pasa? ¿Escondes mucho? Pues puedes perder más. La muerte es perder el tiempo. Si tienes algo que decir dilo. Si algo quema tu interior no esperes a que se convierta en cenizas. Las cenizas son fuegos mal apagados. Y nunca pongas lo que pones ahí a la vista. No digas que tienes miedo a que te hagan daño y luego pongas tu corazón en tu muro/tablón.
Él que dice "Es hora de revindicar la cobardía" se equivoca. No hay lugar poco romántico si las palabras son adecuadas. El papel es vuestro. La escena es vuestra. Y el tiempo pasa. Tic, tac, tic, tac. ¿Tenéis miedo al rechazo? Decidme quién no lo tiene. Yo en las puertas de Tannhäuser, también he tenido miedo. También he tenido miedo en los abruptos acantilados de la ciudad de Cristal. Y cuando te di la oportunidad también tuve miedo. Pero el valiente es aquel que supera el miedo. La gravedad se hizo para levantarse envuelto de sangre y seguir avanzando.
Y si te callas lo que piensas, sientes o padeces y no estás de acuerdo con lo dicho aquí te respeto. Pero el tiempo es limitado y tú frágil, y lo escrito perdura. Siempre. Lo que dices y escuchas afecta a tus decisiones y tus decisiones tienen consecuencias a menudo imprevisibles. No es cuestión de no decir y hacer nada para no afectar nada. ¿Véis lo que nos ocurre por maquinar para controlar nuetros pequeños mundos? ¿Véis lo que ocurre por mentiros y mentirnos?
Pues llegará el día en el que vendré a separar vuestros cuerpos finitos del tiempo ilimitado. Mi espada de fuego resplandecerá y ante las súplicas de prorrogación responderé así: "Perdiste tu tiempo."
He llegado a ese punto porque iba a lo mío. Estaba escribiendo sobre el amor, el tiempo, la soledad y todo ese puñado de fértiles temas. Y veo lo que veo, o lo que no debería ver. Pero está ahí, a la vista de cualquier memo con un ratón. Comentario nada claro, que alienta si se ve de un punto de vista y destroza sentimientos desde otro ángulo. Hermoso donde los haya, y destructor si se sabe lo que yo sé. Sé mucho y me callo más dijo un día alguien. Pero también dice que sabe bien poco. En está ocasión da igual saber o no saber. No es coincidencia que varios de mis personajes mencionen la siguiente frase: "Los sentimientos son un arma de doble filo."
¿Qué pasa? ¿Escondes mucho? Pues puedes perder más. La muerte es perder el tiempo. Si tienes algo que decir dilo. Si algo quema tu interior no esperes a que se convierta en cenizas. Las cenizas son fuegos mal apagados. Y nunca pongas lo que pones ahí a la vista. No digas que tienes miedo a que te hagan daño y luego pongas tu corazón en tu muro/tablón.
Él que dice "Es hora de revindicar la cobardía" se equivoca. No hay lugar poco romántico si las palabras son adecuadas. El papel es vuestro. La escena es vuestra. Y el tiempo pasa. Tic, tac, tic, tac. ¿Tenéis miedo al rechazo? Decidme quién no lo tiene. Yo en las puertas de Tannhäuser, también he tenido miedo. También he tenido miedo en los abruptos acantilados de la ciudad de Cristal. Y cuando te di la oportunidad también tuve miedo. Pero el valiente es aquel que supera el miedo. La gravedad se hizo para levantarse envuelto de sangre y seguir avanzando.
Y si te callas lo que piensas, sientes o padeces y no estás de acuerdo con lo dicho aquí te respeto. Pero el tiempo es limitado y tú frágil, y lo escrito perdura. Siempre. Lo que dices y escuchas afecta a tus decisiones y tus decisiones tienen consecuencias a menudo imprevisibles. No es cuestión de no decir y hacer nada para no afectar nada. ¿Véis lo que nos ocurre por maquinar para controlar nuetros pequeños mundos? ¿Véis lo que ocurre por mentiros y mentirnos?
Pues llegará el día en el que vendré a separar vuestros cuerpos finitos del tiempo ilimitado. Mi espada de fuego resplandecerá y ante las súplicas de prorrogación responderé así: "Perdiste tu tiempo."
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lunes, 17 de octubre de 2011
Pájaro de la jaula, pájaro del viento
Era una tarde de verano, la ventana estaba abierta y como llega el aire llegó un pequeño pajarillo al alfeizar. En la habitación estaba una jaula en donde habitaba otro pequeño pajarillo sin la oportunidad de poder batir sus alas. Uno no conocía la libertad del mundo, la fuerza del viento, el goce de batir las alas y volar, alejarse de los problemas y sobrevivir. El otro no conocía la tranquilidad del hogar, el ritmo de la vida hogareña, la verdadera libertad, no conocía el vivir el día a día como si no hubiera otro.
El pajarillo que venía de fuera se acercó y fijamente se miraron el uno al otro. Ambos eran iguales, únicamente les separaba unos finos barrotes. Durante un momento se miraron y después de ese momento el pajarillo que había entrado por la ventana habló:
-Pájaro de la jaula, sal de ahí y vente conmigo a volar, viviremos felices sin un momento que desperdiciar.
-Pájaro del viento, entra en la jaula y acércate a mí, juntos la llama de nuestras vidas no se apagará, olvídate del frío y peligroso aire y preocúpate también por ti. Ambos pajarillos estaban opuestos uno al otro en cuanto al futuro de sus frágiles vidas y no cambiarían de opinión. Estúpidas sus mentes son, si supieran que eso se llama amor…
-Pájaro del viento, tú hogar es un sitio peligroso, vuelan halcones y aviones contigo, entra conmigo y descubre el calor.
-Pájaro de la jaula, tu hogar esta vallado, no eres libre, el tiempo pasará y no habrás encontrado el goce de vivir.
El pájaro del viento se acercó aún más a la jaula y comenzó a darle picotazos a la cerradura. Mientras el pájaro del viento golpeaba sin cesar a la cerradura el pájaro de la jaula le instaba a dejarlo en paz. Poco a poco el pico del pájaro del viento comenzó a sangrar, los golpes que daban eran muy fuertes mas a pesar del derramamiento de su sangre cada golpe que daba era aún más fuerte que el anterior. Finalmente la cerradura con un ruido seco cedió y la puerta lentamente se abrió.
-Pájaro de la jaula, ya no tienes excusas, juntos podremos volar hacia los rayos del sol, no te amargues más.
-Pájaro del viento, no conoces la vida, he visto a muchos pájaros, márchate, ayer vino otro pajarillo y hoy estoy esperándolo para verlo, no me pidas que vuele contigo.El pájaro del viento agachó el pico, y brincó hacia la ventana, quería huir, le oprimía el pecho, no había sido casualidad la venida hacia esa habitación y no se rendiría tan fácilmente.
- Pájaro de la jaula, no puedo decirte porque habrías de saltar al vacío por alguien como yo, no sé lo que hay entre nosotros – la voz se le quebraba porque le entraba la sangre por el pico y le bajaba hasta los pulmones – puede que este sea el momento que lo cambia todo, únete a mí y comparte tus alas con las mías – el pájaro de la jaula no habló, y el pájaro del viento alzó sus alas y se fue.
Al poco rato por la ventana entró otro pájaro con aires de altanería y le dijo al pájaro de la jaula que salieran a volar, el pájaro de la jaula acariciaba con su pico a el pájaro venidero, después las caricias se repartieron y cuando parecía que iba a salir se quedó en la jaula. El pájaro de la jaula era totalmente independiente, no necesitaba de la vida de otro, por esto, solo salieron un par de alas por la ventana.
El pájaro del viento voló muy lejos para calmarse. Tenía hambre y intentó cazar, pero tenía el pico fisurado y los gusanos se escapaban la mayoría de las veces. En pocos días perdió muchas fuerzas, apenas podía volar. Una tarde con el viento en contra, cerca del mar le atacó por detrás un halcón. El pájaro de viento comenzó a hacer sus giros y cabriolas que le habían servido para salir de estos apuros todas las veces anteriores, pero aún no había cicatrizado del todo la herida del pico y el halcón volaba con fuerza detrás de él. Le intentó agarrar con las patas pero el pájaro se detuvo y el golpe solo le hizo volver a sangrar la herida sin curar de la lucha con la cerradura de la jaula.
La sangre le resbalaba y se le metía por los ojos, primero fue un picor, más tarde fue una mancha en el ojo que le impedía ver y finalmente la sangre, la sangre derramada por abrir una cerradura le cegó. El halcón le intento atacar desde abajo y el pájaro esquivó de nuevo el golpe, este es un mundo con vueltas y recovecos en el que los segundos pasan dejando atrás los momentos de cambiarlo todo y ese momento pasó hace mucho tiempo. Al siguiente golpe el pájaro del viento fue atrapado, las garras del animal le traspasaron su diminuto corazón y todo sufrimiento se perdió, todo posible dolor fue aplazado, las horas de vuelo, los sentimientos causados por la fuerza del viento y el batir de las alas se perdieron, como las nubes que se pierden en la inmensidad del cielo.
Pasaron muchas lunas y muchos soles se marcharon de la jaula. El pájaro de la jaula intentó ser feliz, pero nunca pudo serlo. Pasaron muchos pájaros, algunos marcharon, otros se quedaron pero no pudo ser feliz, porque la felicidad se había escurrido una mañana en las garras de un halcón. Siempre, tarde o temprano, recordaba aquel pajarillo que le fue a visitar aquella tarde de verano y dejo marchar. Un día por la noche se acercó una sombra tras el pestillo de la puerta, enseguida el pajarillo notó el frío que la acechaba.
La sombra era oscura, sin embargo, se volvió blanquecina en el fondo. Unos dedos gélidos se acercaron si llegar a acariciar al pájaro de la jaula, de improvisto escuchó una voz:
-Pájaro de la jaula, tus barrotes no te protegerán de mí, sal de tu prisión y marcha conmigo allá donde empieza el reino del mar. Marcha conmigo porque pudiste y no quisiste amar.
El pájaro de la jaula comenzó a piar, de sus ojos brotaban lágrimas de piedad. Fue miedo del que dirán el que no quiso amar, fue miedo de volar y desplegar las alas, miedo de decirle que juntos podrían descansar dentro por las noches, que juntos ante el frío se podrían arropar. El momento que pudo cambiarlo todo se había esfumado y se había perdido como lágrimas en la lluvia, era hora de partir, allá donde empieza el reino del mar. La sombra cruzó los barrotes sin sangrar, sin problemas rodeó al pajarillo que tiritaba de frío y volvió a hablar:
-Pájaro de la jaula, solo una vez se puede batir las alas, sabes mejor que yo, que solo calan hasta los huesos los momentos donde dejas a alguien escapar, el pájaro del viento murió cazado por un halcón sobre las estelas del mar.
El pájaro de la jaula pensó en lo grande que era el mundo, en el momento de saltar al vacío a pesar de lo que dirían el resto de animales, los hombres o las rosas rojas, reinas del resto de las flores y guardianes de imposibles amores. La puerta seguía abierta, no la había arreglado desde que el pájaro del viento la abrió con su pico. De improvisto comenzó a volar y escapó de la jaula, pero no estaba acostumbrado a usar las alas y los músculos le fallaban, al salir de la ventana la sombra blanca le tocó suavemente y el pájaro de la jaula cayó. Antes de llegar al suelo su llama se apagó, todo hubiese sido distinto si hubiera sabido hablar aquella tarde de verano, porque nacemos solos, pero podemos vivir juntos. Debemos amar, sin eso ya no se podría decir que hemos nacido.viernes, 1 de enero de 2010
Poemas de 2010
Abran la muralla
Que importa ser negro o blanco,
Que importa ser negro o blanco,
si estamos en el mismo barco,
ambos queremos construir escaleras
para poder alcanzar las estrellas,
pero ¿porqué hacer dos
que se caen y tambalean?
Si puedes hacer una segura
e inmune al odio y a las tormentas
que provoca la ira del hombre de la cavernas.
Romancero de un sueño de ayer
Una noche de tormenta
tuve un buen sueño fatal
roído por los gusanos
solo estaba en mi funeral,
y de pronto recordé a
viudas que no hacían mal
eso de enredar en las
sabanas el pecado carnal.
América
El guía gritó - Tierra a la vista -
desde la carabela La Santa María
se veía una costa desconocida.
Cinco siglos después
pocos tienen orgullo de España,
incluso Colón es genovés.
Ah, cuando vivía en otro siglo
solo el mar me separaba...
del mundo que quería conocer.
Sobre la presidencia de Europa
El viento de tramontana
empuja a la gaviota viento en popa
hacía la presidencia de Europa.
Espero que los condones no huelan a sotana,
que cierre la boca el tocayo Zaplana,
que los pedófilos, pederastas y psicópatas
se queden rezando en sus casas.
Ojalá fuese
Ojalá fuese un soplo de viento
y pudiese acariciar tu cuerpo
y al contacto con tu cabello
desprenderme deste velo de sufrimiento
y gritar "El mundo es bello".
Ojalá la noche fuese estrellada
para no sentirme vacío en la nada
y no tener que ver mi viaje
sin maleta,sin corazón, sin almohada,
sin ti cada vez más ligero de equipaje.
Ojalá no me doliera el alma,
y pudiese pasar las noches en calma
sin que se tuerzan los amores
descansar hasta que el alba
me recuerde el agravio de mis errores.
Ojalá fuese como Neruda,
escribir esta poesía intimista, desnuda
acabar estos verso sin sentido,
jugar solo con la luna,
y ser estos los últimos versos que te escribo.
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