Escucha a las piedras, incluso ellas tienen su grano de sabiduría. ¿Cuánta sabiduría tienes tú en cambio? Es un bien bastante escaso en los humanos, la única certeza que tienen es que van a morir.

lunes, 24 de agosto de 2015

Lecciones de trabajo II



Esta fotografía es de un cartel que tenemos en el almacén y me parece muy interesante porque va en la línea de la entrada anterior, a pesar de los errores ortográficos del mismo.
Alcanzando los objetivos mediante la diversión, no puede ser mejor idea motor para emprender un trabajo. Cuando empecé una de las primeras cosas que me dijeron fue que no me comiese mucho la cabeza fuera del trabajo si en algún momento había baches en el camino. El objetivo es dar el 100% durante el trabajo y fuera de él lo que quieren es que el equipo descanse, desconecte, se divierta más allá de su trabajo para prepararse porque se va a divertir mucho cuando trabaje. Es cierto que hay días en los que vienen menos personas que en el peor de los apocálipsis zombies, pero cuando se llena el día de trabajo pasa a ser glorioso.

A pesar de que el equipo es un dúo y que no trabajamos al mismo tiempo salvo durante el período navideño; lo importante es el círculo vicioso que sale de crear un equipo lleno de personas grandes. Planea, Entrena, Delega, Evalúa, Enfréntate a los problemas. Una y otra vez. La verdad es que cumplimos bastante bien con lo que sale en el cartel, empezamos hablando con todo el mundo y a partir de ahí vamos planeando. Actualmente mi compañero Carlos está inmerso escribiendo una versión del juego Mordheim con las reglas de la 8ª edición de Warhammer Fantasy, a la vez tenemos a la vuelta de la esquina el primer torneo de Age of Sigmar en el que estamos preparando unas misiones especiales y un torneo de 40K con un nuevo sistema de puntos del que me he estado encargando yo. Sabemos que nuestras decisiones no son inamovibles sino mejorables. Es un indicador de la confianza que tenemos uno del otro. Ambos vamos añadiendo ideas, nuevos detalles e incluso pinceladas (literalmente) al trabajo del otro. En estos proyectos trabajamos con la idea de que mientras no sea divertido no sigue adelante. Utilizamos las fechas límite como ayuda. Una vez ha transcurrido el evento evaluamos cómo ha ido todo y volvemos a entrar en el círculo vicioso convencidos de que juntos seguiremos con los resultados positivos. Estamos muy orgullosos de cómo va todo. Al final una parte muy importante del éxito consiste en no dejar de lado los problemas sino enfrentarse a ellos.

Un caso cercano de cómo si juntos nos enfrentamos a los problemas conseguimos grandes resultados es este. El gamer, Alex el Capo hizo un vídeo sobre mujeres y transexuales en los Esports haciendo una llamada a la cordura. Ya veréis el porqué. A los dos días ocurrió algo bastante bonito porque juntos podemos conseguir mayores objetivos que si lo hacemos separados; y en ocasiones incluso hacer actos tan bellos como este.

El Astronomicón es sabio.


domingo, 16 de agosto de 2015

Lecciones de trabajo

Hace un par de meses que he empezado a trabajar de eventual en GW Pamplona. La verdad es que es un trabajo gratificante y nos va bastante bien. Carlos, mi jefe y compañero, es una persona genial. En el transcurso del trabajo me ha dado tiempo a evolucionar en algunas fases de mi pensamiento. Os voy a intentar explicar lo que he aprendido mientras he estado trabajando estos dos meses.

Para los que no sepáis a que se dedica GW, es una multinacional de origen británico que vende miniaturas para sus diversos sistemas de juego. Hay muchas personas que piensan que sus juegos están equilibrados por basarse en un sistema de puntos. Ningún sistema por bueno que sea es perfecto porque las personas que inventan el sistema no son infalibles. Sin embargo, siempre han intentado mejorar sus juegos renovando cada vez que el feedback de los jugadores era negativo o se consideraba estancado. Todo lo que os voy a contar ahora lo reflexioné a raíz de cómo renovaron hace un año uno de sus sistemas. Cuando me lo leí me daba la impresión de que el 90% de lo "nuevo" eran partes que la gente no entendió bien y las han puesto ahora en un recuadro para que nadie se pueda equivocar. Ahí me dí cuenta de cómo hacen las renovaciones y cambió mi punto de vista de cómo debe usarse el término de hater. Comúnmente se usa para definir a alguien que critica algo en lugar de usarlo para aquellas personas que critican sin causas racionales o por el mero placer de difamar.

El hater, trasladándolo al universo de GW sería aquella persona que sin conocer el mundo, el sistema de juego, las mecánicas, la ambientación viene a donde trabajo yo, o mi compañero, para decir que es una mierda y quejarse de algo que no consume, de algo al que no dedica tiempo y que realmente no le importa nada.

Luego viene el tipo de persona al que llamaríamos neutral. Llega y se pone a hacer lo que quiere sin molestar a nadie, sin decir nada, sin aportar nada al universo, sin expandirlo. Conoce el sistema, puede ver o no sus defectos y decide no hacer nada para remediarlos.

Finalmente tendríamos a dos variantes de un mismo tipo de personas más. El crítico activo y el crítico pasivo. El crítico pasivo es aquella persona que sí que sabe del tema y ve cosas que deberían mejorar pero en lugar de ofrecer soluciones se queda en el nivel de la queja. No es malo, porque ve los problemas y los comunica aunque no evolucione. Sin embargo, hay un escaño mejor, es el crítico activo. El crítico activo es aquella persona que ve los errores del sistema y sus puntos débiles y les intenta dar una solución. Evidentemente las soluciones que propone llevan a otros sistemas con otros problemas, pero esa es la gracia. Gracias a este tipo de personas los sistemas avanzan, mejoran y con el paso de los años cuando se echa la vista atrás uno se da cuenta de las grandes cambios que se producen.

Vistos los tipos de personas los que más nos interesan son las dos variantes del último por el mero hecho de que si uno es receptivo es capaz de sacar buenas cosas de ambos. Es claro que serán más útiles aquellos comentarios del crítico activo, pero no todos tienen porque ser críticos activos.

Ahora giremos el argumento 180º y veamos que podemos hacer si estamos en una posición de receptor. Podemos ser receptores reacios y no querer que nadie nos diga absolutamente nada. Si nos paramos a pensar no nos compensa ser reacios y no querer escuchar, no ya por el hecho de que no nos guste lo que nos dicen, sino por el hecho de que el ser humano es un ser social y necesitamos comunicarnos para llegar a la plenitud.

Al igual que el emisor, podemos ser receptores neutros.  El receptor neutro no es el ideal pero es uno de mis favoritos. Aceptas todo lo que te dicen, pero no haces nada al respecto. Tenemos también un receptor activo que sería esa persona que escucha TODO lo que le tengan que decir y se basta él mismo como filtro. El receptor activo utiliza los comentarios para buscar soluciones y al igual que el crítico activo emprende movimientos de cambio. Y no sólo puede hacer eso; los mejores receptores activos son capaces de efectuar cambios en la mentalidad de los otros haciendo que los neutros pasen a críticos pasivos o activos. Puede motivar esos cambios de diversas maneras, pero la que he comprobado que es más efectiva es la que apela a la diversión. Aquellos grupos en donde sobretodo se divierten o aquellos líderes o cabezas piramidales en donde se nota la diversión consiguen mejores resultados.

Algunos ejemplos de personas que han utilizado la diversión como principal impulso en sus proyectos son el jugador español de League of Legends Alvar Araneae que utiliza mucho el hashtag #keepsmiling, o la reciente celebración del equipo español  Origen (a partir del minuto 38) ante su paso a la final que les puede permitir acceder a un puesto al mundial del LOL convirtiéndose en el primer equipo que llega al mundial empezando la temporada en lo que podríamos llamar una segunda división, o la primera presentación en un E3 de Bethesda en la que fueron capaces de decir al público aquellos fallos o puntos flacos que tenían sus ideas con un toque de humor muy propio de sus creaciones.

PD: Por estas razones llevo los últimos meses pensando cómo transmitir la diversión en los futuros proyectos que tengo en mente.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Dos métodos de trabajo del director: El triángulo frente a la comunicación

"Es preciso ayudar al actor a mostrar su alma, fundida con la del dramaturgo a través del director" V.E. Meyerhold.

Hoy nos detendremos en dos percepciones distintas de ver la figura del director de teatro cada uno de los cuales establece una relación diferente entre director, autor, actor y público. El primero de estos priva de creatividad al actor y al público; el segundo libera al actor y fuerza un cambio en la pasividad del espectador acercándolo a la interactividad mental haciendo trabajar a su imaginación. Estos dos métodos representan los cuatro fundamentos del teatro: el autor, el director, el actor y el público.

Imaginemos un triángulo en cuya cúspide está el director, los lados inferiores representan a actor y autor. El espectador percibe el arte de estos dos a través de la visión única y exclusiva del director. Denominaremos a esto "teatro triángulo".

Frente al primero tenemos una línea recta, como si fuese la teoría de la comunicación de Lasswell según Braddock.
El actor revela libremente al espectador su alma después de haber recibido el arte del director como este lo recibió del autor.

En el "teatro-triángulo" esboza los personajes tal y cómo los ve el director y hace ensayar a sus actores hasta el momento en el cual su concepción es realizada hasta los más mínimos detalles. El público verá y entenderá la obra según la visión solitaria del director. Se parece a una orquesta sinfónica en la que el director teatral toma la función del director sinfónico. La mayor cualidad del actor que forma parte de está percepción es poseer una técnica virtuosa y saber interpretar exactamente las directrices del director, renunciando obligatoriamente a su propia personalidad. Este teatro exige escuelas o concepciones siempre parecidas al punto de origen para formar candidatos a las plazas que queden vacantes, es decir, una imitación tras otra de una forma de entender, hacer y vivir el teatro que será en muchas ocasiones falsa al verse con tan sólo una única perspectiva. Esto da lugar a un teatro muy eficaz pero sin autocrítica, sin imaginación, y sobre todo sin comunicación.

En el teatro de comunicación o "teatro lineal" el director lleva al actor a su propio arte después de haber captado el arte del actor. Es el actor apoyado por director y autor el que se vuelve al público reforzando con su alma la relación autor y público. Este tipo de trabajo nos permite dialogar con los muertos si es que traemos una obra cuyo autor haya fallecido. Nos permite acercarnos a la fantasmagoría que contiene el cine dentro de su propia naturaleza pero a través de los medios teatrales. Para evitar que este diálogo pierda fuerza y se convierta en un teléfono roto, el director debe ser el único que confiere a la obra el tono y el estilo mientras que el actor permanece libremente en su arte. 
El director revela el planteamiento que tiene sobre la obra a través de una conversación con los actores. Confiere al conjunto de la obra su propia concepción, en definitiva, suma. Está enamorado de la obra y esa pasión arrastra a los actores, les permite crear, jugar, trastocar, él sólo les da herramientas. Cuando la conversación termina los actores están libres para actuar de verdad, no van a interpretar un papel, van a actuar, a jugar, en definitiva a vivirlo. El director a través de los ensayos armoniza las diversas partes del espectáculo, equilibrando todo lo elaborado por el resto de creadores de esta obra colectiva. Una vez conseguida la armonía el director no impondrá exactamente su concepción. Al contrario, quiere llevar al espectador a contemplar lo inevitable pero sin exceso. Quiere hacerle llorar y sufrir pero también enternecerle para terminar en un grado de gracia a través de la catarsis. Este teatro implica una actividad en el público, convoca en cada representación a contemplar la grandeza del fatum con sabiduría y su teatro se metamorfosea en cualquier cosa: un templo, un parlamento, un centro de ocio, una clase de risoterapia.

Esta última concepción del trabajo del director cambia la perspectiva de muchos autores pues nos parece que el error de nuestros predecesores era querer horrorizar al espectador en lugar de reconciliarle con la fatalidad en las obras de autores como Sartre, A. Miller, T. Williams, Maeterlinck, Ibsen, B. Vallejo... Convirtiendo de esta forma el acto de acudir al teatro en una
"manifestación y revelación de las almas".

Dicha dualidad fue ya recogida por Meyerhold en diversas revistas de vanguardia entre los años 1906 y 1913. Sin duda alguna aún el teatro tiene mucho que evolucionar si pensamos que estas cuestiones aún son objeto de discusión un siglo después.



Ensayo de una adaptación de una obra de Gogol en 1920 a través de las ideas del Teatro Estudio de Moscú.

domingo, 20 de julio de 2014

El teatro como (re)descubrimiento personal: El guión

"El texto está escrito, pero a veces no sabemos cuál es el mejor ritmo y probamos diferentes cosas" Philippe Gaulier

Creo que es el momento de hablar de una de las piezas clave para una representación teatral: el guión. El guión y todo lo relacionado con el guión es un mundo lleno de grises, relativismos, diferentes percepciones artísticas. Un cúmulo de elementos y puntos de vista, casi todos ellos decentes, donde es muy difícil escribir algo de carácter total. Y sin embargo:

EL GUIÓN NO ES MATERIA ELABORADA

Jamás el guión tal y cómo llega a las manos del director es materia elaborada. El guión físico en formato libro, prefiero llamarlo libreto por razones que veremos después, es materia prima. A uno le llega un guión o bien porque su creador se lo pasa o bien porque ha recibido una copia que puede ser física, en pdf, etcétera. En ninguno de los casos ese guión que cae en poder del director es materia elaborada. Nunca hay que entregar el guión tal cual a los actores, ya sea por un alejamiento al lenguaje con el que se escribió, ya sea un alejamiento cultural, ya sea porque no he encontrado nunca un formato de libreto con el que pudiera trabajar. Cuando cogemos ese libreto y trabajamos con él, le cambiamos el formato, eso ya puede llamarse guion.

Es muy sencillo entender los múltiples porqués. En primer lugar podemos encontrarnos la obra teatral en formato físico. Un libro o libreto nunca fue pensado para ser trabajado en un ámbito escénico, sino para difundir la obra, hacer posible que cualquier persona tenga una copia de ella, disfrutar de su lectura cuantas veces sea posible a lo largo del tiempo y cómo tal su formato no es un formato de trabajo, sino de venta. Tiempo, coste, calidad. Pero sobretodo porque un libreto bien trabajado puede convertirse en una herramienta tan bien engrasada como el resto de elementos teatrales.

En primer lugar el formato. Aquí lo más inteligente es mirar el formato del guión cinematográfico. Durante décadas Hollywood ha gastado millones en el entramado del guión, en la década de los 50 llegaron a gastarse cerca de 500 millones al año. ¡En los años cincuenta! Por lo tanto aprovechemos de las muy contrastadas técnicas del cine. Con el formato de guión cinematográfico más o menos cada página de guión es un minuto en escena por lo tanto antes siquiera de empezar ningún ensayo ya sabremos cual será la duración aproximada de la representación. Esto es una ventaja de gran ayuda pues podremos adaptar siendo conscientes del impacto temporal que nuestras decisiones tienen en la obra.

El formato cinematográfico de guión nos deja mucho margen para escribir, tachar y reescribir. Margen que vamos a ver de mucha utilidad. De otra manera nuestras anotaciones quedarían aún más sucias de lo que quedan y podremos fijarnos mejor si los actores anotan o no. El guión, repito, no es una materia elaborada, hay que trabajarlo, escribir anotaciones. Su carácter primario es la razón por la cual el texto del guión NUNCA hay que MEMORIZARLO. Repetirlo como un papagayo hasta la saciedad no es aprenderlo, simplemente es eso, memorizarlo. Existe un gran problema si memoriza algo con repeticiones, basta que cambie un poco para desbaratarlo todo. La única memorización es escena que nos puede ayudar es la afectiva, la memorización de un texto como si fuese materia de examen hace posible que se puedan notar los fallos desde fuera sin necesidad de conocer la obra. Estoy seguro de que todos ustedes recuerdan a actores entrando y saliendo a echar un vistazo al guión porque no recuerdan las palabras exactas para continuar, estar hablando durante cinco sobre lo mismo en círculo, escuchar solo texto en lugar de las ideas, sentimientos, impulsos y pasiones de los personajes o comerse toda la explicación de porqué un personaje es como es y está donde está. La elección de mostrar algo más que el mero texto convierte la experiencia teatral en algo único e irrepetible.

Esto es de vital importancia porque los guiones distan mucho de ser perfectos. Incluso las grandes obras de los grandes dramaturgos cuentan con fallos inherentes al ser humano. Es por eso que tanto a la hora de escribir un original como a la hora de adaptar sean necesarias más de una versión. Acabar el guión en la primera versión es tirar piedras contra tu propio tejado. No sólo habrá fallos, sino que para cuando los descubras será tan tarde que contarán más de lo que son. Uno no puede recortar en versiones del guión, ayuda a entender mejor la obra, el trabajo previo hará que los errores sean más fáciles de reconocer y pesen menos. Hay que tomarse el guión tan seriamente como el día del estreno, así cuando tengamos la versión definitiva del guión sabremos que hemos empezado, en ese instante, nuestra producción teatral.

jueves, 3 de julio de 2014

Las 8º posibilidades existen

"Como escritor me encantan los finales felices, chico consigue a chica y ella le salva de él mismo. Fundido a negro" Hank Moody. (7x13 Grace)

Después de 81 capítulos distribuidos en 7 temporadas, Californication, estrenada en 2007 puso su punto final el 30 de junio de 2014. Una serie que bien podría servir como paradigma de su cadena, Showtime pues la serie, sin llegar a defraudar, ha tenido dos versiones muy bien diferenciadas. La primera lleva desde la primera a la cuarta temporada cuyo final dejaba una estructura redonda, un cambio radical en el personaje con un final abierto avanzando hacia el Oeste. Una buena serie, que con el tiempo llegaría a ser una serie de culto. La segunda parte consta de la quinta a la séptima temporada, temporadas que sin llegar a ser aburridas, uno nunca se aburre con Californication, eran simple relleno, un avanzar la trama en círculos, sin llegar a ninguna parte simplemente por darle vueltas a la máquina de hacer dinero, pero con un buen final.

Californication nos muestra la vida de Hank Moody, un escritor que vive su peor momento, recién separado, adicto al sexo, que ha perdido la inspiración y a su familia. Un personaje incapaz de mejorar al ser incapaz de decir que no a nada. Sin embargo, tras toda esta cadencia Hank Moody es un escritor famoso, adinerado y muy apuesto. Es el nuevo gran sueño americano, con éxito, sin responsabilidades y receptivo con cualquier mujer que quiera algo con él, casi todas con las que se cruza en la serie. Ahí está la apuesta fuerte, un personaje capaz de llenar los 30 minutos de cada capítulo con sus disputas y su cortesía, con sus escenas absurdas y con su labia. Con una buena cantidad de secundarios, a cada cual más disparatado dando más juego a la serie. Una aventura por recuperar a su mujer, Karen, y a su hija adolescente, Becca (no tan adolescente en la 7º temporada).

Una serie con la que David Duchovny ha conseguido desmarcarse de la sombra del detective Mulder de Expediente X. Con el personaje de Hank Moody ganó un Globo de Oro como mejor actor de comedia en 2007 y nominaciones en 2008, 2009, 2010 y 2011.


Esta es una gran serie con la que se aprende mucho si se empieza a ver a los 15-16 a pesar del alto contenido sexual, comparada con Juego de Tronos es un simple chiste verde. Aprendes que da igual tener dinero, ser famoso o intercambiar fluidos con cualquiera que quieras si no tienes lo importante de verdad. La familia.