Los actores son unos seres vagos y los directores soberbios y engreídos, por eso existen los montadores. Otro año más se ha desperdiciado una nueva oportunidad con la gala de los premios Goya. Otra más. Igual es que para mí el concepto fiesta no sólo es decir las cosas buenas y bonitas sino también las que se pueden y deben mejorar. La noche del domingo fue como el resto de noches, lo malo del cine español siempre viene de fuera: escasas subvenciones, competencia desleal de Hollywod, y ahora la subida del IVA.
No me parece mal que se quejen, pero me parece más preocupante lo que sigue costando la entrada sin IVA, lo que costaba antes y la futura ley del mecenazgo. Esa última me preocupa mucho pues puede acabar como la ley que imponía a las cadenas de TV poner un tanto % del presupuesto del año en cine. Si esa nueva ley se escribe como la anterior pueden peligrar muchas formas de hacer cine. Claro que el mundo del cine tiene sus derechos, pero también tiene sus deberes, que son numerosos. El cine se sustenta en imágenes y esas imágenes deben ser morales, cada vez que se falta no sólo a la verosimilitud, sino también a la verdad estamos haciendo las cosas mal. Y el domingo se hicieron unas cuantas.
Nunca he visto en la gala de los Goya autocrítica en el monólogo inicial, como he dicho los errores parecen venir siempre de fuera y muy lejos. Es una lástima porque en los Oscar sí que hay autocrítica, presentaba la gala Hugh Jackman.
Pero hay más, el error con el ganador a mejor canción es de juzgado de guardia, al presentador que otorga el Goya no le ayuda saber quién lo recogería si falta el "nominado tal". No parece que vaya a cambiar porque como siempre se ha hecho así pues...
Esta ahora he hablado de detalles. Se ha perdido una oportunidad para hablar sobre otra forma de distribuir el cine español en Internet, este año Paco León estrenó su opera prima tanto en salas de cine como en Internet y el domingo no se habló ello. Sí se habló sobre las injusticias para con la sanidad y la educación, pero no es ahí ni así donde la gente del cine tiene que hablar de ello. Para eso están las películas, como la alemana La Promesa (1996), que criticaba la explotación de inmigrantes ilegales, la gala de los Goya no está para hacer demagogia con vestidos cuyo coste daría para comer a varias familias.
Se ha perdido la oportunidad, nuevamente, de valorar el trabajo de extranjeros que han hecho que nuestras películas sean vistas en todo el mundo. No puedo creerme que ninguno de los 4 actores extranjeros hiciesen un trabajo por el cual no debieran ganar el Goya. Si queremos ser respetados fuera, debemos respetar. Ya vale de nominar a gente de fuera para que eleve el glamour, el cine es un artesanía, una magia, un arte. El cine no es una alfombra roja, megáfonos, focos y chicas descomunales. Así lo entienden Concha Velasco y José Sacristán y se nota mucho. El discurso de Concha fue muy benevolente, tanto que hizo parte de su obra de teatro. El de José fue la demostración de que él SÍ es un actorazo, que conoce muy bien la industria y mucho mejor la Academia. Que sabe que nos hemos olvidado de una generación entera que puso los cimientos para que hace 27 años se formase la Academia de las Ciencias y las Artes Cinematográficas.
Somos españoles y nuestro deporte nacional no es el fútbol sino envidiar, y muchas veces criticamos para ensalzar otros trabajos. No hablaré sobre los ganadores, los premios se dan como se dan y no hay porque darles más vueltas. Como he expuesto ha sido otra oportunidad perdida, en buena parte por la falta de valor de la gente de la Academia que aún no se entera de que el presente parece formarse de una mezcla de 1ª vía con 3ª vía. Pero de eso, de cómo se está formando el presente del cine español hablaremos otro día.
Escucha a las piedras, incluso ellas tienen su grano de sabiduría. ¿Cuánta sabiduría tienes tú en cambio? Es un bien bastante escaso en los humanos, la única certeza que tienen es que van a morir.
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martes, 19 de febrero de 2013
Otra oportunidad pérdida
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Roberto Bodegas Rojo
miércoles, 6 de febrero de 2013
Día del (San Steven Spielberg) Patrón
Hoy es se celebra el Día del Patrón en Fcom y me da que pensar. Igual es que llevo dos días y medio encamado por enfermedad y el tedio me supera; el caso es que me pongo autocrítico.
El viernes pasado pude ver el momento en el que colocaban a la entrada un cartel con varias franjas en color. Si mi memoria no falla dos especies de rojo y en medio un azul formaban dicho cartel. En la franja azul se veían la siguiente frase: "We are changing the world". Me quedé mirando el cartel y luego di un vistazo a mi alrededor. El mundo cambia queramos o no queramos nosotros. De hecho yo mismo he cambiado, al menos monecularmente, mientras escribo esto. La frase desde luego no es errónea, pero podría ser acertada tanto en Fcom como en la fachada del palacio de un dictador. El abismo es abrumador.
Me gustaría saber que entienden ustedes por comunicar. Yo lo veo harto complicado. Entiendo comunicar como la primera acepción del diccionario de la RAE. Hacer a otro partícipe de lo que uno tiene. Poniendo un ejemplo físico, fantástico y extremo es dar una manzana y seguir teniendo una manzana; no media o un cuarto; una manzana entera.
Me planteo si eso se llega a hacer aquí todos los días. Tanto que seamos capaces de poner un cartel con la frase en cuestión. En año y medio me he cruzado con muchas personas, pero muy pocas me han hablado con sinceridad. A estas altura seguro que hay un buen grupo de gente que defiende que sí ha hablado con sinceridad con muchas personas y en grupos grandes. También decían lo mismo en los Parlamentos de todo el mundo. Como decía, pocas me han hablado con sinceridad y sin embargo conozco a más personas de las que me han hablado. Me parece que en año y medio ya sé de que pie cojea cada uno de los que cruza esta puerta y cada uno de los que cruza la puerta sabe de que pie cojeo yo. Y no sé ustedes, pero yo he comunicado más bien poco, por no decir nada o casi nada.
Es asombroso como las cosas pasan por Fcom y uno no se entera de ellas. También es asombroso como uno se entera de las cosas que pasan en Fcom conforme llegamos a esta fecha. No es casualidad, no es casualidad, es autobombo, mucho autobombo. Cada actividad cultural que ocurre en la universidad aparece en el bonito semanario Vida Universitaria. Pero ninguna congrega a tantas personas como el Día del Patrón. En parte es porque ese día hay más actividades que ningún otro, porque es fiesta y por la razón que hemos dicho antes.
Sin embargo, es significativo que si vas los eventos propuestos por actividades culturales acabes viendo a las mismas personas siempre. ¿Por qué será? Este año, eventos teatrales aparte, (mejor no hablo del teatro de la uni y el compañerismo que propaga a veces este facultad que me muero de risa) hemos visto nacer una revista universitaria literaria, una visita de Paloma San Basilio, otra de Lord David Puttnam y una presentación de un libro sobre el impacto del Señor de los Anillos (por nombrar unos pocos). Y sin embargo, ni todos ellos juntos podrían con el Día del Patrón. El cual sigo sin saber el porqué de la frase del principio. Me parece que es una fiesta como cualquier otra que se haya inventado en la postmodernidad, un día en el que hacemos lo que el resto del año no se nos pasa por la cabeza; participar en las actividades culturales y comunicar. Hoy sí que vamos a hacer partícipes de lo nuestro al resto del mundo y con ganas.
Me da rabia que sea así, me ahogo en mi propia bilis y toda la medicación tomada en estos días. De toda la facultad el señor que mejor sabe comunicar es Don Eduardo Terrasa Messuti y no solo no lo propaga, sino que ya me gustaría a mí ser la mitad de humilde de lo que es él. Si alguien puede explicarme el porqué de la dichosa frase que me lo comunique, o comente.
"Hay gente que se compra un megáfono y un foco para decir que son los mejores. Desde mi punto de vista, esas personas tienen un megáfono y un foco nuevos".
PD: Según el Fcomcito medio de comunicación audiovisual hoy es el día de San Steven Spielberg. Sería mucho mejor que pasáramos a llamar día de François Truffaut, sin el "san", ya que hoy hace 81 años nacía en París este magnífico director francés. Y hasta el día de hoy me sigue pareciendo más útil el intercambio de papeles de la Nouvelle vague que la competencia capitalista palomitera americana. Nos vemos en el aula 6 viendo los cortos, hasta más ver fcomcitos y fcomcitas.
PPD: Como se puede comprobar las actividades culturales atraen al número de personas que se ve. Somos ya mayorcitos para hacer valoraciones personales sobre el asunto.
El viernes pasado pude ver el momento en el que colocaban a la entrada un cartel con varias franjas en color. Si mi memoria no falla dos especies de rojo y en medio un azul formaban dicho cartel. En la franja azul se veían la siguiente frase: "We are changing the world". Me quedé mirando el cartel y luego di un vistazo a mi alrededor. El mundo cambia queramos o no queramos nosotros. De hecho yo mismo he cambiado, al menos monecularmente, mientras escribo esto. La frase desde luego no es errónea, pero podría ser acertada tanto en Fcom como en la fachada del palacio de un dictador. El abismo es abrumador.
Me gustaría saber que entienden ustedes por comunicar. Yo lo veo harto complicado. Entiendo comunicar como la primera acepción del diccionario de la RAE. Hacer a otro partícipe de lo que uno tiene. Poniendo un ejemplo físico, fantástico y extremo es dar una manzana y seguir teniendo una manzana; no media o un cuarto; una manzana entera.
Me planteo si eso se llega a hacer aquí todos los días. Tanto que seamos capaces de poner un cartel con la frase en cuestión. En año y medio me he cruzado con muchas personas, pero muy pocas me han hablado con sinceridad. A estas altura seguro que hay un buen grupo de gente que defiende que sí ha hablado con sinceridad con muchas personas y en grupos grandes. También decían lo mismo en los Parlamentos de todo el mundo. Como decía, pocas me han hablado con sinceridad y sin embargo conozco a más personas de las que me han hablado. Me parece que en año y medio ya sé de que pie cojea cada uno de los que cruza esta puerta y cada uno de los que cruza la puerta sabe de que pie cojeo yo. Y no sé ustedes, pero yo he comunicado más bien poco, por no decir nada o casi nada.
Es asombroso como las cosas pasan por Fcom y uno no se entera de ellas. También es asombroso como uno se entera de las cosas que pasan en Fcom conforme llegamos a esta fecha. No es casualidad, no es casualidad, es autobombo, mucho autobombo. Cada actividad cultural que ocurre en la universidad aparece en el bonito semanario Vida Universitaria. Pero ninguna congrega a tantas personas como el Día del Patrón. En parte es porque ese día hay más actividades que ningún otro, porque es fiesta y por la razón que hemos dicho antes.
Sin embargo, es significativo que si vas los eventos propuestos por actividades culturales acabes viendo a las mismas personas siempre. ¿Por qué será? Este año, eventos teatrales aparte, (mejor no hablo del teatro de la uni y el compañerismo que propaga a veces este facultad que me muero de risa) hemos visto nacer una revista universitaria literaria, una visita de Paloma San Basilio, otra de Lord David Puttnam y una presentación de un libro sobre el impacto del Señor de los Anillos (por nombrar unos pocos). Y sin embargo, ni todos ellos juntos podrían con el Día del Patrón. El cual sigo sin saber el porqué de la frase del principio. Me parece que es una fiesta como cualquier otra que se haya inventado en la postmodernidad, un día en el que hacemos lo que el resto del año no se nos pasa por la cabeza; participar en las actividades culturales y comunicar. Hoy sí que vamos a hacer partícipes de lo nuestro al resto del mundo y con ganas.
Me da rabia que sea así, me ahogo en mi propia bilis y toda la medicación tomada en estos días. De toda la facultad el señor que mejor sabe comunicar es Don Eduardo Terrasa Messuti y no solo no lo propaga, sino que ya me gustaría a mí ser la mitad de humilde de lo que es él. Si alguien puede explicarme el porqué de la dichosa frase que me lo comunique, o comente.
"Hay gente que se compra un megáfono y un foco para decir que son los mejores. Desde mi punto de vista, esas personas tienen un megáfono y un foco nuevos".
PD: Según el Fcomcito medio de comunicación audiovisual hoy es el día de San Steven Spielberg. Sería mucho mejor que pasáramos a llamar día de François Truffaut, sin el "san", ya que hoy hace 81 años nacía en París este magnífico director francés. Y hasta el día de hoy me sigue pareciendo más útil el intercambio de papeles de la Nouvelle vague que la competencia capitalista palomitera americana. Nos vemos en el aula 6 viendo los cortos, hasta más ver fcomcitos y fcomcitas.PPD: Como se puede comprobar las actividades culturales atraen al número de personas que se ve. Somos ya mayorcitos para hacer valoraciones personales sobre el asunto.
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sábado, 11 de agosto de 2012
A los directores en potencia
Esto no lo enseñan en ninguna universidad, pero es casi lo más importante que un director, realizador, jefe de escena o como quieran ahora nombrarlo debe saber. Detrás de estos y las grandes estrellas hay una legión: técnicos, cámaras, guionistas, scripts, maquilladores, diseñadores, figurinistas, electricistas, figurantes, empresas de catering, gente que trabaja tanto como tú o más y nunca va a asistir a esas galas tan caras y elegantes que vemos en la tele o en streaming. Como dijo Álex de la Iglesia: "Hay que ser humildes". Un grupo de PROFESIONALES, ya sean de distintos países y no hablan un idioma común son capaces de hacer una película sin un director, algunos dirán que eso es imposible, pues a mediados del S.XX en Francia pusieron a un hombre con una pipa de director, sólo tenía que fumar y asentir con la cabeza, el experimento fue positivo. A los directores en potencia les digo que el orgullo no es una parte del trabajo, que, en realidad, no son tan importantes, que esto es más un oficio de artesanos que una industria.
Recuerdo cuando decidí de verdad intentar que en mi vida me dedicase a ofrecer entretenimiento al resto de seres humanos con ficciones, ficciones salidas de un libro o de la mente de un guionista y de los cientos de mentes que trabajan en esa producción, recuerdo ese día y os lo voy a relatar. En 2007 tenía por fin la oportunidad de conocer, siendo consciente y no un bebé dormilón, a Roberto Bodegas Rojo asistiendo al Noveno Festival de Cine de Arnedo, el Octubre Corto; o quedarme en casa y salir de borrachera a la discoteca, al bar, o adonde fuese en 2007. Podía aprender o podía disfrutar del momento, esta claro que es lo que hubiese elegido un existencialista, yo elegí ir a Arnedo. Y me fui para conocer "a los Bergman, Godard y Richardson" españoles de los sesenta y setenta. A conocer, como dijo Félix Linares a "Roberto Bodegas es un cineasta, pero también es, de alguna manera, todos los cineastas españoles.
Conocí a Christian de Chalonge, a Antonio Pérez, a Guillermo Maldonado y a Sancho Gracia, o lo que es lo mismo a aprender, y mucho, de 200 años de experiencia acumulada entre esas personas. Fui a aprender los oficios del cine. El oficio de la vida.
Aún persiste en mi memoria esa noche sin miles de fotógrafos apretando obturadores, sin una larga alfombra roja, pero con una sabiduría que no encontraré en ningún otro lugar, unas ganas de enseñar, de hablar, de recordar, de animar. Recuerdo hablar con mi tío abuelo, mi madre le dijo que también quería dedicarme al cine y él me miró seriamente y me dijo: "No te metas en esto que es muy duro" porque sabe lo que es el oficio; acto seguido me sonrió y guiñó el ojo, porque sabe que si uno se sacrifica todo es posible, eso lo sabe muy bien. Saludé a Félix Linares y nos firmó un libro, mi padre y yo le preguntamos por su salud, en aquella época había faltado en dos ocasiones a su programa de LND, lo cual era bastante raro. Escuché a todos, pues ¿acaso no tenía yo más que oír que hablar? ¿acaso no tenía ante mí al buen oficio, a lo que quería, quiero y querré ser? Y recuerdo, estos días más, cuando me despedí de Sancho Gracia después de toda una tarde y una noche escuchando hablar sobre cine, aprendiendo sobre cine, viviendo el cine. Lo recuerdo de pie con su traje y su mano extendida para estrecharla con la mía, recuerdo el dársela y el apretón, y recuerdo con la frase que me dijo con una sonrisa, valga el tópico, de oreja a oreja porque era enorme su sonrisa en aquel momento: "Te pareces a Roberto, eres igualito a El Chino. ¿Menudo es, eh? Encantado de conocerte, a ti te llamaré Chino 2" levantó su cabeza, y me desordenó y reordenó el peinado y dejo su mano en mi hombro. Lamento mucho la muerte de aquella persona esta semana, demasiado.
También recuerdo a mi tío hablarme cuando íbamos al coche "El truco está en que no hay truco, uno es lo que se hace, lo que hace, eso te lo habrán enseñado ya tu padre y tu abuelo. Aprende, no solo mires, observa, mira todo el cine que puedas y si alguien te recomienda algo, míralo cuanto antes. Vive el oficio y el oficio te dejará vivir". Y aquello vale más que los miles de euros de matrícula en la universidad, porque el cine está ahí, en saber sacrificarse, en estar jodido, en elegir el camino complicado que te pone la vida.
A los jóvenes realizadores, cineastas, directores o como quieran que los nombren ahora, el cine no es la fama, el cine no son los fogonazos de los fotógrafos que quieren la mejor instantánea que les puedas ofrecer esa noche, el cine es trabajo continuo, sacrificio, dejar de emborracharse una semana para aprender de verdad, dejar de emborracharse para ir a la hora acordada a los ensayos porque quizá ese día sea el cumpleaños de la madre de tu jefe y él se ha levantado a las 6:00 para preparar todo, sorprender a su madre y poder estar en ese ensayo porque esa es su obligación; el cine es ir a ver localizaciones un sábado a las 1:00 en lugar de irse a casa después de mamar botellines de cerveza con los amigos, es ir a Burguete a -12º para ver la zona; el buen cine es no creerse tan orgulloso y creer que lo sabes todo y sacrificarse. A los jóvenes cineastas, directores, realizadores o personas, la industria del cine puede cambiar, el oficio, la esencia no. Los oficios del cine son sacrificios; son el oficio de la vida.
Recuerdo cuando decidí de verdad intentar que en mi vida me dedicase a ofrecer entretenimiento al resto de seres humanos con ficciones, ficciones salidas de un libro o de la mente de un guionista y de los cientos de mentes que trabajan en esa producción, recuerdo ese día y os lo voy a relatar. En 2007 tenía por fin la oportunidad de conocer, siendo consciente y no un bebé dormilón, a Roberto Bodegas Rojo asistiendo al Noveno Festival de Cine de Arnedo, el Octubre Corto; o quedarme en casa y salir de borrachera a la discoteca, al bar, o adonde fuese en 2007. Podía aprender o podía disfrutar del momento, esta claro que es lo que hubiese elegido un existencialista, yo elegí ir a Arnedo. Y me fui para conocer "a los Bergman, Godard y Richardson" españoles de los sesenta y setenta. A conocer, como dijo Félix Linares a "Roberto Bodegas es un cineasta, pero también es, de alguna manera, todos los cineastas españoles.
Conocí a Christian de Chalonge, a Antonio Pérez, a Guillermo Maldonado y a Sancho Gracia, o lo que es lo mismo a aprender, y mucho, de 200 años de experiencia acumulada entre esas personas. Fui a aprender los oficios del cine. El oficio de la vida.
Aún persiste en mi memoria esa noche sin miles de fotógrafos apretando obturadores, sin una larga alfombra roja, pero con una sabiduría que no encontraré en ningún otro lugar, unas ganas de enseñar, de hablar, de recordar, de animar. Recuerdo hablar con mi tío abuelo, mi madre le dijo que también quería dedicarme al cine y él me miró seriamente y me dijo: "No te metas en esto que es muy duro" porque sabe lo que es el oficio; acto seguido me sonrió y guiñó el ojo, porque sabe que si uno se sacrifica todo es posible, eso lo sabe muy bien. Saludé a Félix Linares y nos firmó un libro, mi padre y yo le preguntamos por su salud, en aquella época había faltado en dos ocasiones a su programa de LND, lo cual era bastante raro. Escuché a todos, pues ¿acaso no tenía yo más que oír que hablar? ¿acaso no tenía ante mí al buen oficio, a lo que quería, quiero y querré ser? Y recuerdo, estos días más, cuando me despedí de Sancho Gracia después de toda una tarde y una noche escuchando hablar sobre cine, aprendiendo sobre cine, viviendo el cine. Lo recuerdo de pie con su traje y su mano extendida para estrecharla con la mía, recuerdo el dársela y el apretón, y recuerdo con la frase que me dijo con una sonrisa, valga el tópico, de oreja a oreja porque era enorme su sonrisa en aquel momento: "Te pareces a Roberto, eres igualito a El Chino. ¿Menudo es, eh? Encantado de conocerte, a ti te llamaré Chino 2" levantó su cabeza, y me desordenó y reordenó el peinado y dejo su mano en mi hombro. Lamento mucho la muerte de aquella persona esta semana, demasiado.
También recuerdo a mi tío hablarme cuando íbamos al coche "El truco está en que no hay truco, uno es lo que se hace, lo que hace, eso te lo habrán enseñado ya tu padre y tu abuelo. Aprende, no solo mires, observa, mira todo el cine que puedas y si alguien te recomienda algo, míralo cuanto antes. Vive el oficio y el oficio te dejará vivir". Y aquello vale más que los miles de euros de matrícula en la universidad, porque el cine está ahí, en saber sacrificarse, en estar jodido, en elegir el camino complicado que te pone la vida.
A los jóvenes realizadores, cineastas, directores o como quieran que los nombren ahora, el cine no es la fama, el cine no son los fogonazos de los fotógrafos que quieren la mejor instantánea que les puedas ofrecer esa noche, el cine es trabajo continuo, sacrificio, dejar de emborracharse una semana para aprender de verdad, dejar de emborracharse para ir a la hora acordada a los ensayos porque quizá ese día sea el cumpleaños de la madre de tu jefe y él se ha levantado a las 6:00 para preparar todo, sorprender a su madre y poder estar en ese ensayo porque esa es su obligación; el cine es ir a ver localizaciones un sábado a las 1:00 en lugar de irse a casa después de mamar botellines de cerveza con los amigos, es ir a Burguete a -12º para ver la zona; el buen cine es no creerse tan orgulloso y creer que lo sabes todo y sacrificarse. A los jóvenes cineastas, directores, realizadores o personas, la industria del cine puede cambiar, el oficio, la esencia no. Los oficios del cine son sacrificios; son el oficio de la vida.
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jueves, 7 de junio de 2012
El trofeo de la humildad
Hoy Goliat visita la tumba de David,
hoy, ayer y siempre termina la vida.
Y desde ahora ya no estará en la banda,
lanzando gritos, pidiendo una demanda
de atención, sacrificio, un gol en la ida.
Vida de soldado de primera fila
guerrero herido de pocas palabras
y de la verdad cuando hablaba.
Hoy el grande tu virtud asimila.
Demostrador del poder de la humildad
MI admiración va más allá de la profesión,
va por todos a los que causaste emoción.
Por tu normalidad y esfuerzo día a día.
¿Cuántos trofeos pueden equipararse a tu lado?
Por tu carácter individual,
tu dolor, tu manera especial
de hacer de la tragedia una comedia griega.
Porque tu nombre debe figurar en un estadio.
Yo también creo que el campo del Sporting debe llamarse MANOLO PRECIADO.
hoy, ayer y siempre termina la vida.
Y desde ahora ya no estará en la banda,
lanzando gritos, pidiendo una demanda
de atención, sacrificio, un gol en la ida.
Vida de soldado de primera fila
guerrero herido de pocas palabras
y de la verdad cuando hablaba.
Hoy el grande tu virtud asimila.
Demostrador del poder de la humildad
MI admiración va más allá de la profesión,
va por todos a los que causaste emoción.
Por tu normalidad y esfuerzo día a día.
¿Cuántos trofeos pueden equipararse a tu lado?
Por tu carácter individual,
tu dolor, tu manera especial
de hacer de la tragedia una comedia griega.
Porque tu nombre debe figurar en un estadio.
Yo también creo que el campo del Sporting debe llamarse MANOLO PRECIADO.
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